—¡Hola! Soy Ana, la futbolista —dijo Ana, sonriendo.
—¿Futbolista? —preguntó Tomás, con los ojos muy grandes.
—Sí, juego en un equipo. ¡Es muy divertido! —respondió Ana.
—¿Qué haces? —preguntó Lila, emocionada.
—Corro, pateo el balón y hago goles. ¡Vamos a jugar! —dijo Ana.
Tomás y Lila gritaron: —¡Sí!
Los tres corrieron al parque. Ana mostró cómo patear el balón.
—¡Gol! —gritaron juntos.
—¡Eso es fútbol! —dijo Ana, riendo.
—¡Queremos ser futbolistas también! —dijeron Tomás y Lila.
—¡Claro que sí! ¡A jugar! —respondió Ana, feliz.