Había una vez un pequeño zorro llamado Tito. Tito vivía en una casita en el bosque. Una noche, mientras Tito estaba a punto de dormir, escuchó un ruido extraño. "¿Qué es eso?" se preguntó Tito.
Tito siguió el ruido hasta la cocina. ¡Oh, sorpresa! La tostadora estaba saltando. "¡Ay, tostadora! ¿Qué haces?" preguntó Tito. La tostadora respondió: "¡Estoy bailando!".
Tito sonrió. "¿Puedo bailar contigo?", preguntó. La tostadora dijo: "¡Claro, Tito!".
Tito y la tostadora bailaron y giraron. Saltaron y rieron. ¡Qué divertido!
De repente, Tito escuchó otro ruido. Esta vez venía de la habitación. Tito fue a investigar. ¡Qué sorpresa! La lámpara también estaba bailando. "¡Lámpara, lámpara! ¿Qué haces?" preguntó Tito.
"¡Bailo con la luz!" dijo la lámpara. Tito rió y dijo: "¡Vamos a bailar juntos!". Y así, Tito, la tostadora y la lámpara bailaron felices.
Tito se cansó de tanto bailar. "¡Uf, qué sueño!" dijo Tito. La tostadora y la lámpara dijeron: "Es hora de dormir, Tito".
Tito se metió en su cama. "Buenas noches, tostadora. Buenas noches, lámpara", dijo Tito.
"Buenas noches, Tito", respondieron la tostadora y la lámpara. Tito cerró los ojos. Soñó con tostadoras y lámparas que bailaban.
Y así, Tito se durmió, feliz y sonriendo. ¡Qué noche tan divertida!