En un bosque lleno de colores, vivían tres amigos muy especiales: Tito el conejito, Lila la ardillita, y Max el osito. Tito siempre saltaba de un lado a otro, Lila adoraba trepar árboles, y Max era el más fuerte y abrazón.
Un día, Tito dijo, "¡Vamos a buscar el gran charco de lodo!" Lila aplaudió y Max rugió feliz. Juntos, se pusieron en marcha, saltando y riendo.
Al llegar al charco, Tito saltó primero, "¡Splash!" Lila lo siguió, "¡Splash!" Max miró, rascándose la cabeza. "¿Y si me quedo atrapado?" preguntó. Los tres rieron. "¡Vamos, Max! ¡Salta!" dijeron Tito y Lila.
Max saltó, "¡Splash!" El agua salpicó por todos lados. Los tres amigos estaban llenos de lodo, riendo a carcajadas.
Después, Tito dijo, "¡Hora de limpiarse!" Lila encontró una hoja gigante, "¡Aquí, Max!" Max usó su gran pata para limpiar a Lila y Tito.
Al final del día, los tres amigos se sentaron bajo un árbol. Tito susurró, "¡Qué día tan divertido!" Lila asintió, "¡Sí, me encanta jugar con ustedes!" Max sonrió, "¡Amigos para siempre!"
Y así, en el bosque de colores, Tito, Lila y Max continuaron siendo los mejores amigos, siempre listos para la próxima aventura divertida.