El pequeño Daniel se asoma por la ventana. "¡Mira, mamá! ¡Flores!", dice emocionado. La mamá de Daniel sonrĂe y dice, "SĂ, Daniel, es primavera".
Daniel sale al jardĂn. "¡Sol!", dice Daniel, señalando hacia el cielo. El sol brilla y calienta sus mejillas. "Sol calienta", repite Daniel, feliz.
Daniel ve mariposas en el aire. "¡Mariposas!", exclama Daniel. "Vuelan, vuelan", dice mientras las sigue con la mirada.
Dentro de casa, mamá limpia. "Limpio para la primavera", dice mamá. Daniel ayuda con un trapo. "Limpio, limpio", repite Daniel.
Luego, mamá y Daniel ponen flores en la mesa. "Flores bonitas", dice Daniel. "Huelen bien", añade, acercando su nariz.
Daniel y mamá miran por la ventana. "Primavera es bonita", dice mamá. Daniel asiente. "Primavera es feliz", dice, sonriendo.
Y asĂ, Daniel aprende sobre la primavera, jugando y ayudando, con su mamá a su lado.