El sol está tibio. Un niño pequeño sale con su mamá. Lleva un gorro y un osito. Camina despacio. Mira el césped. Siente hierba suave en sus manos. Huele flores. "¿Qué es esto?" dice el niño. "Es una flor," dice mamá. La flor es rosa y blanda.
El niño oye un pío. Una ave canta en la rama. El viento roza su cara. El aire huele a tierra y a lluvia lejana. Un abeja zumba cerca. La abeja es pequeña y va de flor en flor. Mamá le muestra cómo mirar sin tocar mucho. El niño mira con los ojos grandes.
Camina hasta un charco. Salta con su pie. El agua salpica. Ríe. El agua está fría. Su perro mueve la cola y bebe del agua. El niño toca el agua con la mano y hace una gota en su dedo. La gota brilla como un punto de sol.
Mamá le da un trozo de pan. El niño comparte con un pajarito. El pajarito picotea y canta. El niño aplaude. La luz cambia y llegan unas nubes suaves. Llovizna poco. Mamá saca un paraguas de colores. Caminan bajo el paraguas. Las gotas hacen un sonido suave en la tela. Es un sonido de casa.
En la pradera hay mariposas. Una mariposa se posa en su gorro. El niño no se mueve. La mariposa abre sus alas y vuela. El niño sonríe. La tarde se va quedando dorada. Vuelven a casa. El niño se siente cansado y feliz. Se acuesta en su cama. Cierra los ojos.
La primavera trae paz y brillo, y nos hace mirar con amor.