Capítulo 1: ¡Vamos al circo!
Pepe, el pequeño conejo blanco, salta de emoción. Hoy es un día especial. Hoy va al circo por primera vez. Su mamá le pone su gorro azul porque sabe que a Pepe le encanta el color azul.
—¡Mamá, mamá! ¿Dónde está mi zanahoria mágica? —pregunta Pepe.
—En tu bolsillo, Pepe, como siempre —responde mamá coneja, sonriendo.
Pepe toca su bolsillo. Sí, ahí está. Pepe respira hondo. El circo es enorme, colorido, lleno de luces y globos. Los banderines bailan con el viento y los tambores suenan: pum, pum, pum.
—¡Quiero ver a los magos, mamá! —dice Pepe con los ojos bien abiertos.
—Primero saludemos a los payasos —dice mamá.
De repente, aparece el payaso Trompitas. Es un elefante con una gran nariz roja y unos zapatos enormes.
—¡Hola, amiguitos! —grita Trompitas—. ¿Listos para reírse?
Pepe da un saltito.
—¡Sí, sí, sí!
Trompitas hace una voltereta, pero se le enredan las orejas. Cae despacito en la alfombra y todos ríen. Pepe también ríe. Se siente feliz, muy feliz.
Capítulo 2: El mago Patas y la zanahoria voladora
Después del show de Trompitas, una voz dulce suena:
—¡Atención, atención! ¡Llega el gran mago Patas!
Un gatito gris, con una capa morada y un sombrero puntiagudo, aparece entre una nube de confeti.
—¡Hola a todos! Soy Patas, el mago. ¡Hoy haré magia de verdad! —dice Patas moviendo su varita mágica, que parece un palito de madera.
Pepe se acerca, curioso. Patas sonríe.
—¿Cómo te llamas, pequeño conejo?
—Me llamo Pepe y tengo una zanahoria mágica —dice Pepe, mostrando su zanahoria.
—¡Oh! ¡Me encantan las zanahorias mágicas! Vamos a hacer magia juntos —responde Patas.
Pepe y Patas se miran. Patas dice palabras mágicas:
—¡Abracadabra, pata de cabra!
Nada pasa.
Patas lo intenta de nuevo.
—¡Abracadabra, conejo saltarín!
Nada pasa.
Pepe mueve sus orejas y dice:
—¡Zanahoria, vuela alto!
De pronto, la zanahoria se escapa de las manos de Pepe y empieza a dar vueltas en el aire. ¡Vuela por todo el circo! Patas corre detrás de la zanahoria. Pepe corre detrás de Patas. Mamá coneja corre detrás de Pepe.
La zanahoria pasa por encima del payaso Trompitas, que la intenta atrapar con su trompa, pero solo atrapa confeti. La zanahoria sigue volando. Da vueltas y más vueltas. Todos en el circo miran y se ríen.
—¡Mi zanahoria, mi zanahoria! —grita Pepe, riendo.
Patas salta, Trompitas rueda, y mamá coneja aplaude.
Capítulo 3: Una gran sorpresa
Por fin, la zanahoria cae sobre la cabeza de Patas, ¡plop! Patas se queda quieto. Todos lo miran. Patas sonríe y saca la zanahoria, pero ahora la zanahoria brilla y tiene purpurina.
—¡Pepe, tu zanahoria ahora es mágica de verdad! —exclama Patas.
Pepe no puede parar de reír. Trompitas hace sonar su nariz como una trompeta: ¡pompompom! Todos aplauden. Mamá coneja le da un abrazo a Pepe.
—Hoy ha sido el mejor día, mamá —susurra Pepe.
—El circo siempre es mágico, Pepe —responde mamá.
Patas, el mago, saluda y dice:
—¡Viva la magia, viva la risa! ¡Vivan los conejos, las zanahorias y los amigos!
Pepe salta, Patas gira y Trompitas baila. El circo brilla de alegría. Pepe guarda su zanahoria mágica, sonríe y siente su corazoncito contento. Esta fue su primera vez en el circo, pero seguro que no será la última.
Y así, entre risas y abrazos, termina un día lleno de magia.