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Cuento de circo 3/4 años Lectura 6 min.

Martina y la magia del circo

Martina, una niña curiosa y risueña, asiste al circo con su abuela y vive una mágica aventura llena de payasos, magos y animales divertidos, donde comparte momentos inolvidables y se convierte en parte del espectáculo.

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Una niña de 4 años, llamada Martina, con grandes ojos brillantes y una amplia sonrisa, lleva un vestido colorido de lunares y una capa brillante. Ella baila alegremente en el centro de la pista del circo, rodeada de burbujas de jabón que flotan a su alrededor. A su lado, un payaso alegre, de unos 30 años, con la cara pintada de blanco, una gran nariz roja y zapatos enormes, hace muecas para hacerla reír. Un mago, de aproximadamente 40 años, con una capa negra brillante y un sombrero de copa, se encuentra un poco apartado, sosteniendo una varita mágica, listo para hacer aparecer burbujas. El lugar es un circo vibrante, con luces brillantes, banderines coloridos y espectadores sonrientes que aplauden. La escena está llena de colores vivos y decoraciones festivas, mostrando a Martina, llena de alegría y entusiasmo, bailando entre los artistas, rodeada de risas y magia, creando un momento de felicidad y celebración. reportar un problema con esta imagen

Había una vez una niña pequeña llamada Martina. Martina tenía tres años y una sonrisa tan grande como un sol. Martina era muy curiosa y le encantaba reírse. Un día, su abuela le dijo: “Martina, hoy vamos al circo.” Martina aplaudió muy fuerte: “¡Sí, sí, sí! ¡Quiero ver payasos y elefantes y globos!”

El circo estaba lleno de colores. Había banderines rojos, amarillos y azules. Olía a palomitas de maíz y a algodón de azúcar. Martina miraba todo con ojos grandes. “Mira, abuela, ¡un elefante!” gritó. Pero el elefante era de cartón y tenía una gran sonrisa pintada. Martina se rió: “¡Ese elefante no come cacahuetes!”

Cuando empezó el espectáculo, las luces se apagaron y Martina se sentó en las piernas de su abuela. Salió un payaso con una nariz roja gigante y unos zapatos enormes. El payaso se tropezó con una cuerda y ¡pum!, se cayó de espaldas. Todos se rieron. Martina gritó: “¡No te caigas, payaso!” El payaso se levantó y le guiñó un ojo: “¡Es mi trabajo, pequeña!”

Después, apareció una señora con un vestido de muchos colores. Tenía un sombrero con plumas y llevaba un perrito pequeñito. El perrito saltaba aros, daba vueltas y se escondía detrás de la señora. “¡Qué perrito más rápido!” dijo Martina. El perrito corrió tanto que se le quedó el sombrero de la señora en la cabeza. Todos rieron y aplaudieron. Martina también aplaudió fuerte.

De repente, el director del circo, que tenía un bigote muy largo, dijo: “¡Ahora, el número mágico!” Salió un mago con capa brillante. El mago sacó una varita y dijo: “¡Abracadabra!” Pero en vez de salir un conejo de su sombrero, ¡salió una rana saltarina! La rana croó muy fuerte y saltó por toda la pista. El mago la persiguió dando vueltas y vueltas. La rana saltó al regazo de Martina. Martina se asustó un poquito, pero la rana era suave y verde. Martina le dijo: “Hola, ranita.” La rana croó suave y volvió con el mago, que le dio las gracias a Martina. “¡Qué rana más simpática!” dijo Martina, riéndose.

Luego, el circo hizo un descanso. Martina miró a su abuela y preguntó: “¿Puedo ver a los payasos de cerca?” Su abuela sonrió: “Vamos a los camerinos, pero vamos despacito.” Martina y su abuela caminaron detrás de la gran cortina roja. Allí, los payasos se cambiaban los zapatos y practicaban hacer muecas en el espejo. Un payaso le preguntó: “¿Quieres probar mi nariz roja?” Martina se la puso y todos se rieron. Martina hizo “¡Achoo!” y la nariz salió volando. El payaso la recogió y le hizo cosquillas en la barriga. Martina no podía parar de reír.

En los camerinos, el mago le mostró a Martina una varita mágica de mentira. “¿Quieres hacer magia?” preguntó el mago. Martina agitó la varita y, de repente, salieron burbujas de jabón. “¡Magia, magia!” gritó Martina, saltando entre burbujas. El perrito del circo intentó morder una burbuja, pero se le pegó en la nariz y se quedó con cara de sorpresa. Todos rieron.

De vuelta a la pista, el director anunció: “¡El gran desfile final!” Todos los artistas salieron bailando. El mago, la señora de los perros, los payasos, y hasta la rana saltarina iban en fila. Martina y su abuela se sentaron muy cerca. El director preguntó: “¿Quién quiere ayudarnos en el desfile?” Martina levantó la mano. “¡Yo, yo, yo!” gritó.

El director la invitó a la pista. Martina caminó despacito, porque sus piernas eran pequeñas. Todos la miraban y sonreían. El mago le puso una capa brillante. Un payaso le dio un globo de colores. El perrito le lamió la mano. Martina se sintió muy feliz y bailó despacito, como bailan los niños pequeños. Todos los artistas iban a su ritmo, ni rápido ni lento, y la seguían con mucho cuidado.

La música sonaba y todos aplaudían. Martina levantó la mano con el globo y saludó a su abuela. “¡Bravo, Martina!” gritó la abuela. Martina sonrió muy grande. El desfile terminó con una lluvia de confeti de colores. Martina se cubrió la cabeza y se rió: “¡Está nevando colores!” Todos los artistas la rodearon y le dieron las gracias por ser tan valiente y divertida.

Al final, Martina abrazó a su abuela. “¿Te ha gustado el circo?” preguntó la abuela. Martina dijo: “Sí, pero lo mejor fue bailar con todos y hacer magia de burbujas.” La abuela la besó en la mejilla: “Cada uno tiene su ritmo, Martina, y tú lo has hecho muy bien.”

Martina bostezó. “Me gusta el circo, abuela. Cuando sea grande, quiero ser payaso y mago y perrito y rana.” La abuela rió: “¡Puedes ser todo lo que quieras!” Martina cerró los ojos y escuchó la música del circo, suave y alegre. Y así, muy tranquila y contenta, Martina soñó con elefantes de cartón, payasos saltarines y muchas, muchas burbujas de colores.

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Elefante
Un animal grande y gris, conocido por su trompa larga.
Payaso
Un personaje divertido que hace reír, normalmente lleva ropa colorida y una nariz roja.
Abracadabra
Una palabra mágica que se dice para hacer trucos de magia.
Camerinos
Lugares donde los artistas se preparan antes de salir al escenario.
Confeti
Pequeños trozos de papel de colores que se lanzan en celebraciones.
Varita mágica
Un objeto que se usa en la magia, parece un palo y se dice que puede hacer magia.

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