En el carnaval había un niño llamado Lucas. ¡Qué divertido era el carnaval! Lucas estaba con sus amigos, Ana, Mateo y Sara. Todos llevaban disfraces de colores.
Lucas dijo: "¡Miren, un payaso gigante!". Ana rió y dijo: "¡Y un elefante azul!". Mateo saltó y gritó: "¡Miren, un dragón que baila!".
De repente, Lucas vio una mariposa brillante. Dijo: "¡Voy a seguirla!". La mariposa voló y voló, y Lucas la siguió.
Lucas miró hacia atrás y dijo: "¿Dónde están mis amigos?". Estaba en medio de muchas personas. "¡Oh, no! Me perdí", pensó Lucas.
Lucas vio un gatito y le preguntó: "Gatito, gatito, ¿has visto a mis amigos?". El gatito maulló: "Miau, miau, no los he visto".
Entonces, Lucas vio a un perrito y dijo: "Perrito, perrito, ¿has visto a mis amigos?". El perrito ladró: "Guau, guau, no los he visto".
Lucas siguió caminando y vio una nube con forma de oso. "Hola, nube oso", dijo Lucas. "¿Has visto a mis amigos?". La nube sonrió: "No, pero sigue el camino de estrellas".
Lucas siguió el camino de estrellas. "Una estrella, dos estrellas, tres estrellas", contó Lucas. Y al final, ¡allí estaban sus amigos!
Ana, Mateo y Sara dijeron: "¡Lucas! ¡Te encontramos!". Lucas sonrió y dijo: "¡Qué bien estar juntos!".
El payaso gigante, el elefante azul y el dragón que baila se unieron a ellos. Juntos brincaron, rieron y bailaron en el carnaval mágico.
Lucas y sus amigos dijeron: "¡Viva el carnaval!". Y todos juntos disfrutaron de la fiesta llena de colores y alegría.
Al final del día, Lucas dijo: "Qué divertido es el carnaval con amigos". Y todos se fueron a casa muy felices.