El oso Bruno se despierta con tambor y sol. Hoy es carnaval. Bruno se pone su traje. Tiene plumas azules y una flor roja. Camina lento. Su paso suena como un tambor suave.
La calle es un río de colores. Hay música en el aire. "Ven", dice un gorrión. Bruno baila. Gira y aplaude. Los niños ríen. Una niña le da una estrella de papel. Bruno la guarda en su bolsillo.
Un gato toca la trompeta. Un pato toca la pandereta. Todos tocan juntos. La música hace cosquillas en la piel. Bruno mueve su cola. Su risa es una campana.
Surge una sorpresa. Una nube de confeti cae. Brilla como fruta dulce. Bruno abre las manos. "¡Qué bonito!", dice. Un bebé le ofrece una zanahoria de juguete. Bruno la acepta con cuidado. La zanahoria salta y baila también.
Hay un rincón de pintura. Bruno se pinta la nariz de rojo. Se mira al espejo y sonríe. Una abuela le da un beso. "Qué feliz estás", dice la abuela. Bruno piensa que el carnaval es como un abrazo largo.
Al caer la tarde, las luces titilan. La música baja. Bruno toma la estrella de papel. Camina a casa con paso lento. Canta una canción pequeña. La casa espera. La noche llega suave y el sueño llega rápido.
La fiesta es dulce y se guarda en el corazón.
Moraleja: Compartir alegría hace que el día brille más.