Pum, pum, suena un tambor en la plaza. Sofía salta de la cama. “¡Hoy es carnaval!”, dice con una sonrisa grande. Se pone su vestido de colores. El vestido tiene rayas rojas, verdes y azules. “¡Qué bonito!”, dice Sofía. Mamá le pone una corona de papel. “Toc-toc”, llama el papá en la puerta. “¿Lista para bailar?”, pregunta él. Sofía da una vuelta, su falda vuela. “¡Sí!”, responde feliz.
En la calle hay globos por todas partes. Se ven cintas, confeti y muchas luces. “¡Mira cuántos colores!”, dice Sofía. Un perrito pasa corriendo. “Guau-guau”, saluda el perrito. Sofía ríe y le lanza un beso. “Ven, baila conmigo”, le dice.
De pronto, se escucha música. “¡Tiririrí!”, suena la trompeta. Un payaso baila y salta. “¡Hop, hop!”, grita el payaso. Sofía aplaude. “¡Bravo!”, dice. Mamá baila con Sofía. Papá también baila. Todos giran y ríen. Un niño lleva una máscara de león. “¡Raaau!”, ruge suave el niño. Sofía sonríe y le da la mano. Bailan en círculo, giran todos juntos.
Un confeti vuela y cae en la nariz de Sofía. “¡Achoo!”, estornuda ella. Mamá le limpia con cariño. “Ya está”, dice mamá. Sofía se siente bien. Unos niños lanzan serpentinas. “¡Fiuuu!”, suena en el aire. Sofía corre tras las cintas. Papá la toma de la mano. “Tranquila, aquí estoy”, dice papá.
El sol brilla, la música sigue. Sofía baila, salta y canta. “Lalalá”, canta con sus amigos. Todos ríen, todos bailan, todos son amigos. La plaza está llena de alegría.
Todos juntos terminan el baile con un gran abrazo.
Siempre es bonito compartir y bailar juntos.