En un lugar lleno de colores brillantes y cielos que brillan como diamantes, vivía una superhéroe llamada Estrella. Estrella tenía una capa azul muy suave y botas que hacían "plop" cuando caminaba. Estrella podía volar muy alto, hasta las nubes, y también podía escuchar el viento susurrar secretos.
Un día, Estrella escuchó un secreto importante. El viento le dijo que el Sol estaba triste porque alguien había escondido su luz. Sin la luz del Sol, las flores no podían sonreír y los pajaritos no podían cantar. Estrella decidió ayudar.
Estrella voló rápido, más rápido que un avión de papel, y encontró a su amiga Luna en el cielo. Luna tenía una sonrisa grande y redonda. "Hola, Luna", dijo Estrella. "¿Me ayudas a buscar la luz del Sol?"
Luna dijo: "Sí, Estrella, vamos juntas".
Estrella y Luna volaron sobre montañas grandes y ríos que brillaban como espejos. Finalmente, encontraron una nube gris que guardaba la luz del Sol. "Hola, nube", dijo Estrella con una voz suave. "¿Podemos tener la luz del Sol?"
La nube dijo: "Lo siento, la luz del Sol es muy bonita y quería jugar con ella". Estrella sonrió y dijo: "Podemos jugar todos juntos. La luz del Sol es para todos".
La nube pensó y pensó, y luego dijo: "¡Sí! Vamos a jugar juntos".
La nube dejó salir la luz del Sol, y todo el mundo se llenó de risas y colores. Las flores sonrieron y los pajaritos cantaron. Estrella, Luna y la nube jugaron todo el día, corriendo y riendo.
Desde entonces, Estrella siempre ayuda a sus amigos, porque sabe que juntos pueden hacer que el mundo sea un lugar feliz y brillante. Fin.