En la ciudad de Luz Brilla vive un héroe que llama Solito. Solito es un hombre alto. Tiene un traje azul y un lazo dorado. Su capa brilla como el sol. Sus ojos son claros. Su voz es suave. Sus manos son fuertes y cálidas. Solito puede correr muy veloz. Puede saltar alto. Y puede hacer una luz que calma a todos.
La ciudad es dulce. Hay casas con plantas. Hay parques con flores. Los niños juegan y hablan. Un día, una nube gris llega. La nube hace que se pierda la luz en la plaza. Los pájaros se atrasan. Una tortuga no ve su casa. Solito siente esto. Él va a la plaza con paso firme. Camina con ritmo. La gente lo ve y sonríe.
Solito toca el suelo con su mano. Dice: "No pasa nada". Su luz aparece. La luz es tibia. La nube gris se siente suave. No hace daño. Solito usa su voz de amigo. Canta una canción corta. La luz baila. La nube se mueve y deja brillar el día otra vez.
En la calle un coche se para. La llanta está baja. Solito baja y ayuda. Él inflar la rueda con un soplo de aire cálido. "Gracias", dice la señora. Solito ríe. Ríe con un sonido que da calma.
Luego, un globo se suelta. Va alto y se va. Un niño llora. Solito corre y salta. Agarra el globo con una mano. Le devuelve el globo al niño. "Mira", dice Solito. "Todo está bien". El niño ríe y abraza su globo.
Por la tarde, un faro en la cima de la torre se apaga. La ciudad necesita luz para la noche. Solito sube la torre. Él toca el faro con su lazo dorado. La luz vuelve a girar. La noche es suave y feliz. La gente aplaude. Solito salta y hace una pose cómica. Todos ríen.
Al final del día, Solito mira la ciudad. Está en paz. Los niños duermen. Las plantas duermen. Solito cuida la ciudad con cariño. Él sabe que ser héroe es ayudar y sonreír.
La bondad y la ayuda hacen brillar más que un gran poder.