En la ciudad de Luminópolis vive Capitán Brillo. Capitán Brillo es muy alto y siempre sonríe. Lleva una capa brillante como el sol y tiene un casco azul con rayas doradas. Sus botas hacen ¡clac, clac! cuando camina y sus manos pueden lanzar luz suave como una linterna.
Un día, Capitán Brillo se levanta temprano. “¡Hora de ayudar!”, dice con voz alegre. Sale volando suave sobre la ciudad y saluda a todos. “¡Hola, niños! ¡Hola, gatos!”, dice.
En el parque, una nube tapa el sol. Todo se pone gris. Unos niños se sienten tristes. Capitán Brillo aterriza cerca de ellos. “¿Qué pasa?”, pregunta.
“Está oscuro”, dice Ana, la niña pequeña. Capitán Brillo sonríe. Abre sus manos y… ¡sale luz de colores! El parque se llena de rosa, verde y azul. Todos ríen y saltan.
De repente, un perrito pequeño cae en un charco. “¡Pipí, el perrito está mojado!”, dice un niño. Capitán Brillo corre con su capa. Seca al perrito con calor suave. Pipí mueve la cola y se siente feliz otra vez.
El sol vuelve a salir. “¡Gracias, Capitán Brillo!”, gritan todos. Capitán Brillo salta y baila haciendo caras graciosas. Todos se ríen fuerte.
Capitán Brillo mira a la ciudad y dice: “¡Hoy todos estamos seguros y felices!”.
Siempre que ayudamos, la luz brilla más fuerte en nuestro corazón.