Capítulo 1: El aire huele a otoño
—¡Mamá, mamá! —dijo Tomás el zorrito, saltando por la granja—. ¿Por qué las hojas están cambiando de color?
—Tomás, es porque llegó el otoño —respondió su mamá con una sonrisa suave—. Las hojas se ponen naranjas, rojas y amarillas. ¿Ves qué bonito?
Tomás miró los árboles. Las hojas caían y bailaban con el viento. El suelo estaba crujiente y suave.
—¡Me gusta el sonido de las hojas! —dijo Tomás, pisando despacito.
—¡A mí también! —respondió su mamá—. Hoy es un día especial. Vamos a celebrar la Fiesta de la Cosecha.
—¿Qué es la Fiesta de la Cosecha? —preguntó Tomás con los ojos grandes.
—Es una tradición de otoño. Todos juntos recogemos calabazas, manzanas y nueces. Hacemos comida rica y jugamos. Celebramos todo lo bueno que tenemos.
Capítulo 2: Preparativos y descubrimientos
Tomás corrió a buscar a su amigo Mateo el ratoncito.
—¡Mateo! Hoy es la Fiesta de la Cosecha. ¿Quieres ayudarme?
—¡Sí! —dijo Mateo—. ¡Vamos a buscar manzanas!
Los dos amigos fueron al huerto. Tomás olió una manzana roja y la tocó con su patita.
—Mira, Mateo, ¡está muy lisa y huele dulce!
—Yo también quiero oler —dijo Mateo riendo.
Tomás y Mateo llenaron su canasta con manzanas. Luego, buscaron calabazas grandes y redondas.
—¡Las calabazas son enormes! —exclamó Tomás.
—Sí, son naranjas y pesan mucho —dijo Mateo, empujando una calabaza pequeña.
Cuando terminaron, corrieron a la cocina de la granja.
—¡Mamá! ¡Trajimos manzanas y una calabaza! —gritó Tomás alegre.
—¡Muy bien, chicos! —dijo la mamá—. Ahora vamos a preparar compota de manzana y una sopa calentita.
Tomás ayudó a lavar las manzanas. El olor era dulce y rico.
Capítulo 3: La fiesta de otoño
Por la tarde, todos los animales de la granja se reunieron.
—¡Vamos a celebrar el otoño! —dijo mamá Zorro.
Comieron juntos. Había pan, compota de manzana y sopa de calabaza. Tomás probó la sopa y sonrió.
—¡Está muy rica y calienta la pancita! —dijo Tomás.
Jugaron en las hojas, cantaron canciones y contaron historias.
—El otoño es bonito y divertido —dijo Tomás—. Me gustan sus colores y sus olores.
—Sí —respondió mamá—. El otoño nos enseña a compartir, a dar las gracias y a disfrutar juntos.
Tomás abrazó a su mamá. El aire era fresco, pero su corazón estaba calentito y feliz.