Primera parte
En el bosque las hojas caen suaves. Un erizo pequeño camina entre colores. Su nombre es Pipo. Pipo tiene pinchos suaves y una bufanda amarilla. Huele a tierra mojada. Siente el viento fresco. Escucha el crujir de las hojas.
Pipo encuentra un impermeable rojo. Es suyo. Le gusta el color. Está limpio y huele a lluvia. Pipo sonríe. Decide jugar con las hojas. "Qué bonito", dice Pipo. Sus ojos brillan.
Segunda parte
Pipo extiende su impermeable en el suelo. Lo abre con cuidado. El impermeable se hace grande como una alfombra roja. Las hojas caen encima. Amarillas, naranjas, marrones. Las hojas bailan y hacen cosquillas.
Llega Lila, la ardilla. Lila está callada. Tiene las mejillas un poco frías. Mira las hojas y mira a Pipo. "No sé saltar hoy", dice Lila en voz baja. Pipo la mira con ternura. Pipo entiende. No juzga. "Podemos hacerlo juntas", responde Pipo.
Viene Tom, el sapo. Tom está triste. Su croar es suave. "Mi amigo no vino", dice Tom. Pipo escucha. Pipo le ofrece una hoja grande. "Toma", dice Pipo. Tom sonríe un poquito. Pipo sabe que las emociones vienen y van. Respeta los sentimientos de todos.
Pipo pide a sus amigos que se sienten en el impermeable. Todos se sientan despacio. Hace calorcito. El impermeable cruje como una flor. Todos miran las hojas que caen. Cada hoja suena diferente. "Escucha", dice Pipo. "Una canción de otoño."
Tercera parte
Juegan a contar colores. Uno, dos, tres hojas rojas. Uno, dos hojas doradas. Ríen suavemente. Saltan un poco, sin prisa. Pipo ayuda a Lila. Pipo anima a Tom. "Está bien sentir tristeza", dice Pipo. "Te esperamos." Todos respetan. Todos escuchan.
Poco a poco recogen las hojas en el impermeable. Las empujan con las patas y con las hojas grandes. El impermeable se llena. Se mueve como un barco de hojas. Al final levantan el impermeable con cuidado. Las hojas se deslizan y forman un montón blando.
Se forma un montón de hojas. Es cálido y crujiente. Todos se acurrucan alrededor. El viento canta una canción lenta. El bosque huele a tarde. Pipo mira a sus amigos. Cada uno siente algo distinto. Todos están juntos. Eso es bueno.
La tarde cae tranquila. El montón de hojas brilla con la última luz. Pipo cierra los ojitos. Sus amigos también. Se sienten seguros. Se sienten queridos. Fin.