Hugo y Diego son amigos. Viven cerca. Un día, Hugo dice: “¿Jugamos juntos?” Diego sonríe y dice: “¡Sí, Hugo! Vamos a hacer un club.”
Hugo tiene una pelota roja. Diego trae un coche azul. Se sientan en la alfombra del parque. “Mi pelota es para rodar,” dice Hugo. “Mi coche va rápido,” dice Diego.
Diego ayuda a Hugo a poner la pelota cerca del coche. “Vamos juntos,” dice Diego. “Sí, juntos,” responde Hugo. Ríen. Ruedan la pelota, ruedan el coche. “Es divertido contigo,” dice Hugo. “Tú eres mi amigo,” dice Diego.
Llega una niña y pregunta: “¿Puedo jugar?” Hugo y Diego dicen: “Sí, ven. Todos somos amigos.” Sonríen, comparten la pelota y el coche.
A veces, la pelota se va lejos. Diego dice: “Yo la traigo.” Otros días, Hugo ayuda a Diego. Se dan la mano y comparten abrazos. “Juntos es mejor,” dicen siempre.
Al final del día, Hugo dice: “Gracias, Diego.” Diego responde: “Gracias a ti, Hugo, por ser mi amigo.”