Había una vez una niña llamada Ana. Ana tenía dos años y le encantaba el carnaval. Un día, Ana fue al carnaval con su mamá.
En el carnaval, había payasos, magos y muchos colores. Ana vio una gran mariposa y dijo: "¡Hola, mariposa!" La mariposa movió sus alas y voló. Ana sonrió y siguió caminando.
Después, Ana vio un perrito con un sombrero. "¡Hola, perrito!", dijo Ana. El perrito ladró y movió la cola. Ana se rió y siguió caminando.
Ana encontró a un niño con una capa roja. "¡Hola!", dijo Ana. El niño dijo: "Hola, soy Luis. ¿Quieres buscar un tesoro?" Ana dijo: "Sí, ¡vamos!"
Ana y Luis caminaron juntos. Buscaron y buscaron. Finalmente, encontraron un cofre brillante. Ana abrió el cofre y encontró muchos caramelos.
Ana compartió los caramelos con Luis, el perrito y la mariposa. Todos estaban felices. Ana dijo: "¡Me encanta el carnaval!"
Y así, Ana y sus nuevos amigos disfrutaron del carnaval, riendo y jugando juntos. Fin.