—¡Mira, Leo! —dice Sofía—. ¡Hay colores por todas partes!
—¡Sí, Sofía! ¡Mira los globos! —responde Leo, riendo.
—¡Y mira las serpentinas! ¡Vuelan y vuelan!
—¡Fiesta, fiesta! —grita Sofía, aplaudiendo.
Un payaso se acerca y dice:
—¡Hola, pequeños! ¿Queréis buscar un tesoro?
—¡Sí! ¡Tesoro, tesoro! —ríen Leo y Sofía.
—Sigue el tambor, sigue la música —dice el payaso, tocando un tambor.
Leo rueda rápido, Sofía salta y baila.
—¡Por aquí, Leo! ¡Veo un sombrero grande!
—¡Por aquí, Sofía! ¡Veo una máscara brillante!
—¡Hola! —dice una niña con alas de mariposa—. ¿Puedo buscar el tesoro con vosotros?
—¡Sí! Más amigos, más risas —dice Leo.
—¡Vamos todos juntos! —dice Sofía.
—¡Escucha! ¡Escucha la música!
—¡Mira! ¡Un perro con gafas!
—¡Guau, guau! —ladra el perro, moviendo la cola.
—¿Buscas el tesoro, perrito? —pregunta Sofía.
—¡Sí! —ladra el perro.
Todos siguen la música, todos bailan.
—¡Veo algo brillante! —grita Leo.
—¡Es el tesoro! —dice Sofía.
Abren una caja.
—¡Confeti! ¡Caramelos! ¡Muchos colores!
—¡Bravo! ¡Tesoro de carnaval! —gritan todos.
—¡Amigos, música y colores! —dice Leo.
—¡Feliz carnaval! —ríen todos juntos, abrazados.