Max es un niño pequeño con ojos brillantes y una sonrisa dulce. Vive en una casa cálida con su mamá. Es invierno. La nieve cae suave y blanca. Max mira por la ventana. "¡Mamá, mamá, la nieve es como una manta!", dice Max.
La mamá de Max le sonríe. "Sí, Max, la nieve es suave", dice mamá. "Vamos a descubrir cosas del invierno." Max está emocionado.
En la sala, mamá tiene un libro grande. "Este libro cuenta historias del invierno", dice mamá. Max se sienta en su regazo. "¿Qué historias, mamá?", pregunta Max.
Mamá abre el libro. "Mira, Max. Esta es la leyenda de los duendes de nieve. Son pequeños y traviesos. Ayudan a decorar los árboles", dice mamá. Max escucha con atención. "¿Duendes como yo, mamá?", pregunta Max. Mamá se ríe. "Sí, Max, pequeños como tú", dice mamá.
Max mira las páginas. Hay dibujos de duendes y nieve. "¡Duendes felices!", exclama Max. Mamá asiente. "Ellos juegan en la nieve, como nosotros." Max sonríe.
Luego, mamá le muestra otro dibujo. "Este es el hombre de las nieves", dice mamá. "Él cuida de la montaña." Max se sorprende. "¿Un hombre grande, mamá?", pregunta Max. "Sí, Max, grande y amable", responde mamá.
En la cocina, huele a chocolate caliente. "Vamos a beber chocolate", dice mamá. Max aplaude. "¡Qué rico!", dice Max.
Mamá sirve dos tazas pequeñas. Max bebe despacito. "Mmm, calentito, mamá", dice Max. "Sí, Max, calentito y dulce", responde mamá.
Max se siente feliz. Se acurruca con su mamá. "Me gusta el invierno, mamá", dice Max. Mamá le da un abrazo. "A mí también me gusta, Max", dice mamá.
La nieve sigue cayendo. Es un día perfecto de invierno. Max sonríe. "Cuentos bonitos, mamá", dice Max con sueño. "Sí, Max, cuentos bonitos", susurra mamá.
Max cierra los ojos. El invierno es mágico y lleno de amor. Y Max sueña con duendes y nieve.