Lucas, Ana, Tomás y Lili están emocionados. Hoy es el carnaval en la isla. Hay música, hay colores, hay alegría. ¿Sabes qué hacen? ¡Quieren disfrazarse!
Lucas dice, "Yo soy un león." Ruge. "Grrrr," hace Lucas. Se pone una melena de papel. ¡Qué valiente león!
Ana dice, "Yo soy una mariposa." Baila. "Vuela, vuela," canta Ana. Se pone alas de colores. ¡Qué bonita mariposa!
Tomás dice, "Yo soy un pirata." Navega. "¡Argh, matey!" grita Tomás. Se pone un sombrero grande. ¡Qué divertido pirata!
Lili dice, "Yo soy una flor." Sonríe. "Florece, florece," dice Lili. Se pone pétalos de papel. ¡Qué dulce flor!
Los cuatro amigos ríen y ríen. Juntos, van al desfile. Hay tambores, hay trompetas, hay risas por todos lados.
Lucas el león ruge. "Grrrr." Todos aplauden. "¡Bravo, león!"
Ana la mariposa vuela. "Vuela, vuela." Todos aplauden. "¡Bravo, mariposa!"
Tomás el pirata navega. "¡Argh, matey!" Todos aplauden. "¡Bravo, pirata!"
Lili la flor florece. "Florece, florece." Todos aplauden. "¡Bravo, flor!"
Los amigos bailan juntos. Bailan y bailan. "Carnaval, carnaval," cantan ellos. Hay felicidad, hay magia.
Lucas, Ana, Tomás y Lili miran el cielo. Hay fuegos artificiales. ¡Qué colores! ¡Qué luces! "Wow," dicen todos.
El carnaval termina. Los amigos están cansados, pero felices. "Fue un carnaval mágico," dice Lucas.
"Sí, mágico," repiten Ana, Tomás y Lili.
Los amigos se abrazan. "Hasta el próximo carnaval," dicen. Y con una sonrisa grande, regresan a casa. Dulces sueños, pequeños.