Capítulo 1
Hoy es carnaval en la plaza del barrio. Hay música suave, tambores que hacen tum tum, campanitas que hacen tin tin. El aire huele a naranja y algodón dulce. Luna y Nico, que tienen casi tres años, llegan de la mano. Llevan gorros de papel. Llevan una cámara pequeña. Es ligera, brillante y hace clic.
"¡Hoy es carnaval!", dijo Luna.
"Vamos a coleccionar sonrisas", dijo Nico.
La idea es simple y alegre. Juntar sonrisas en fotos. Sonrisas de la gente. Sonrisas del perro. Sonrisas del cielo si se deja. Luna lleva la cámara. Nico lleva una cajita para guardar las fotos. Los dos van despacito. Los dos ríen bajito. El carnaval los espera, color por color.
Capítulo 2
La banda pasa: plumas azules, cintas rojas, lentejuelas que brillan como peces. Un tambor saluda. Una trompeta baila. Luna y Nico aplauden. Clic. Una sonrisa salta a la foto.
Ven al panadero con un gorro alto y harina en la nariz. "¿Nos regalas una sonrisa?", preguntó Luna. "Claro, pequeña", respondió el panadero. Clic. Sonrisa dulce como pan calentito.
La abuela Manola abanica el aire con flores. "Sonríe, abuela", dijo Luna. "Sí, mi sol", dijo la abuela. Clic. Sonrisa que huele a abrazo.
Pasa un perro con sombrero de papel y lengua feliz. "¿Y tú?", preguntó Nico al perro. "Guau", respondió el perro. Clic. Sonrisa de perro, redonda y suave.
La comparsa gira. Un niño disfrazado de sol gira también. Un bebé con antenas de abeja ríe. Clic, clic. Las fotos se llenan de amarillo y de miel. Un payaso pinta una estrella en la mejilla de Nico. "Para brillar más", dice y guiña. Clic. Sonrisa nueva, lista para bailar.
Luna mira el cielo. Las nubes parecen copos de azúcar. “Cielo, ¿tienes sonrisa?”, susurra. El sol abre una ventana de luz. Clic. Una sonrisa de sol cae en la cámara. Es tibia. Es suave.
Capítulo 3
La tarde baja despacito. El viento mueve las banderitas. Tum tum, tin tin, tra la la. Luna y Nico se sientan en un banco. Contar sonrisas es un juego. Una, dos, tres… muchas. Sonrisas redondas, sonrisas chiquitas, sonrisas que hacen cosquillas.
Nico abre la cajita. Dentro, las fotos parecen mariposas. Vuelan un poquito en su imaginación. Vuelan y vuelven. Luna sopla, pero suave. No se van. Se quedan como estrellas en un frasco.
Comparten las fotos con la gente. El panadero ríe otra vez. La abuela aplaude. El perro mueve la cola. La banda toca una canción lenta y bonita. Las sonrisas pasan de mano en mano. Brillan como los farolitos.
“Una más”, dice Luna. Se acercan frente a frente. Nariz con nariz. “Sonríe”, dice Nico. Clic. Ahora también guardan su sonrisa. Es grande. Es calma.
La música se hace bajita. Las luces se vuelven doradas. Luna y Nico guardan la cámara. La cajita está llena. También su corazón. Caminan despacio. Sus pasos bailan un poquito.
El carnaval sigue, suave como un abrazo. La plaza respira colores. Luna y Nico se miran y ríen. Las fotos duermen en la cajita. Las sonrisas despiertan en todos. Y todo, todo, sonríe con ellos.