Mateo está sentado en el suelo. Mateo mira una caja. La caja es brillante. La caja es roja, azul y amarilla. Mateo sonríe.
Mamá dice:
—Abre la caja, Mateo.
Mateo abre la caja muy despacio. Hay un antifaz dentro. ¡El antifaz es muy bonito! Es verde, naranja y rosa. Tiene muchas estrellitas. Mateo toca el antifaz. El antifaz es suave.
Mateo dice:
—¡Guau!
Mamá pone el antifaz en la carita de Mateo. Ahora Mateo mira a su alrededor. Todo cambia. Hay globos grandes de colores flotando. Hay música suave. Hay risas. Mateo ríe también.
Un conejito salta delante de Mateo. El conejito lleva un sombrero azul.
—¡Hola, Mateo! —dice el conejito—. ¿Bailas conmigo?
Mateo baila. Sus pies hacen tap, tap, tap. El conejito salta, Mateo ríe.
Un elefante verde llega bailando. Lleva una capa dorada.
—¡Hola, Mateo! ¿Quieres jugar a las burbujas?
Mateo dice:
—¡Sí!
El elefante sopla burbujas. Las burbujas suben y bajan. Mateo toca una burbuja. ¡Pop! Mateo ríe mucho.
Hay una mariposa grande. Sus alas son rojas y tienen puntitos.
—¡Mateo! ¿Vuelas conmigo?
Mateo estira los brazos. Mateo vuela con la mariposa. Arriba, abajo, suavecito. Mateo ve más niños y niñas. Todos llevan antifaces de colores. Todos bailan, saltan y ríen juntos.
Mamá abraza a Mateo.
—El carnaval es mágico contigo —susurra mamá.
Mateo se siente feliz. Mateo baila, canta y ríe. Mateo mira a sus nuevos amigos. Mateo no quiere que el carnaval termine. Todos juntos gritan:
—¡Viva el carnaval!
Mateo sonríe. El antifaz brilla. El carnaval sigue en el corazón de Mateo.