Mateo y SofĂa están en el parque. Juegan juntos. Mateo corre. SofĂa rĂe. Mateo quiere subir al tobogán. SofĂa tambiĂ©n. Mateo sube primero. SofĂa espera. Mateo baja. Es muy rápido. SofĂa aplaude. Mateo sonrĂe.
SofĂa sube al tobogán. Pero SofĂa se tropieza. Se cae al cĂ©sped. SofĂa mira su rodilla. No hay herida, pero duele un poco. SofĂa mira a Mateo. Sus ojos están tristes. Su boca hace puchero. SofĂa dice: “Me caĂ”. Mateo se acerca despacito. Mateo pregunta: “¿Te duele?” SofĂa asiente con la cabeza. Mateo dice: “Ven, te abrazo”.
SofĂa abraza a Mateo. SofĂa llora un poquito. Mateo le acaricia la mano. Mateo dice: “Estoy aquĂ”. SofĂa respira despacio. SofĂa mira a Mateo. SofĂa dice: “Gracias, amigo”.
Mateo busca una hoja grande. Mateo la sopla. “SofĂa, mira la hoja volar”, dice Mateo. La hoja baila en el aire. SofĂa mira la hoja. Sus lagrimitas se secan. SofĂa sonrĂe un poco. Mateo le pone la hoja en la cabeza. SofĂa rĂe. “Mi sombrero de hoja”, dice SofĂa.
Mateo y SofĂa se sientan juntos. Mateo dice: “Cuando estoy triste, abrazo mi oso”. SofĂa dice: “Cuando estoy triste, me gusta cantar”. Mateo dice: “Podemos cantar juntos”. SofĂa asiente. Los dos cantan bajito. Cantan y se abrazan. El viento es suave. El sol brilla.
SofĂa dice: “Estoy mejor”. Mateo dice: “Yo tambiĂ©n”. SofĂa mira a Mateo. SofĂa sonrĂe grande. Mateo sonrĂe tambiĂ©n. SofĂa dice: “Cuando estoy triste, cuento lo que siento”. Mateo dice: “SĂ, yo tambiĂ©n”.
Juegan otra vez. Juegan despacio. Juegan contentos. SofĂa recuerda: si está triste, puede hablar, puede abrazar, puede cantar. Mateo tambiĂ©n. Y asĂ, con cariño, aprenden juntos.