—¡Mira, mamá! —gritó Luis, el pequeño de dos años—. ¡Flores!
—¡Sí, hijo! —respondió su madre sonriendo—. Es primavera.
Luis corrió hacia las flores. Eran amarillas y rojas.
—¡Huelen rico! —dijo Luis.
—Sí, huelen muy bien —dijo mamá—. Los pájaros también cantan.
—¿Pájaros? —preguntó Luis con ojos grandes.
—Sí, ven a ver —dijo mamá.
Los pájaros volaban en el cielo azul.
—¡Es lindo! —exclamó Luis.
—Sí, la primavera es hermosa —dijo mamá con cariño.
Luis sonrió. ¡Era un día feliz!