—¡Hola! Soy la señora Fuego, la bombera.
—¿Qué haces, señora Fuego? —pregunta Lucas, un niño curioso.
—Apago fuegos y ayudo a las personas.
—¡Guau! ¿Cómo lo haces?
—Uso una gran manguera roja y un casco brillante.
—¿Es divertido?
—¡Sí! Es emocionante.
—¿Quieres ver mi camión?
—¡Claro! ¡Vamos!
Lucas y la señora Fuego van al camión.
—¡Mira! ¡Sirenas y luces!
—¡Es genial! —dice la señora Fuego.
—Quiero ser bombero también.
—¡Sí! Puedes ayudar a la gente.
—¡Sí! ¡Seré un gran bombero!
Y los dos ríen felices.