Tomás ama el karate. Tomás es un niño pequeño. Hoy, Tomás va al dojo con su entrenador amable.
“Hola, Tomás”, dice el entrenador. “¿Listo para aprender?”
“SĂ, sĂ”, dice Tomás. Él sonrĂe grande.
Tomás practica patadas. Tomás practica puños. Pero hoy, Tomás se siente cansado.
“No puedo”, dice Tomás. “Estoy triste.”
El entrenador se agacha. “Tomás, el karate es divertido. Vamos a intentarlo juntos”, dice.
“SĂ”, dice Tomás, un poco más feliz.
Tomás y el entrenador practican juntos. “¡Buena patada, Tomás!”, dice el entrenador.
Tomás rĂe. “Me gusta el karate”, dice.
Al final, Tomás está contento. Ha aprendido. El karate es divertido. Juntos, todo es posible.