El Campo de la Tía Clara
Un día soleado, la tía Clara estaba en su campo, cuidando sus plantas con mucho amor. La tía Clara era una agricultora muy especial. Cultivaba frutas y verduras que crecían sin productos químicos. A esto se le llamaba agricultura ecológica.
La tía Clara veía venir a sus sobrinos, Lucas y Ana, corriendo por el camino de tierra. "¡Hola, tía Clara!", gritó Lucas agitando las manos.
"¡Hola, mis pequeños exploradores!", respondió la tía Clara con una gran sonrisa. "¿Quieren saber cómo cuido mis plantas?"
"¡Sí!", exclamaron Lucas y Ana al unísono, saltando de emoción.
"Bueno, aquí en el campo, las plantas son como mis bebés", explicó la tía Clara. "Les doy agua, sol y amor para que crezcan sanas y fuertes. No uso productos químicos, porque quiero que sean naturales y saludables."
Ana se agachó para mirar una planta de tomate. "Tía Clara, ¿por qué no usas productos químicos?"
La tía Clara se agachó junto a Ana. "Porque quiero cuidar la tierra, el aire y el agua. Los productos químicos pueden hacerle daño a la naturaleza. Así que hago compost con restos de comida y hojas secas para darles nutrientes a las plantas."
Lucas miró alrededor y vio un enorme espantapájaros. "¿Y qué hace ese muñeco allá?", preguntó señalando.
"¡Ah, ese es Pedro el Espantapájaros!", dijo la tía Clara riendo. "Está aquí para asustar a los pájaros que quieren comerse mis semillas. Pero no te preocupes, no es malo. Solo hace su trabajo."
Descubriendo el Campo
Después de aprender sobre las plantas, la tía Clara llevó a Lucas y Ana al gallinero. "Ahora les voy a presentar a mis amigas las gallinas", dijo la tía Clara abriendo la puerta del gallinero.
Las gallinas cacareaban felices. "Ellas ponen huevos todos los días", explicó la tía Clara. "Y esos huevos son muy especiales porque las gallinas viven libres y contentas."
Ana recogió un huevo con cuidado. "¡Está calentito!", dijo sorprendida.
"Sí, porque la gallina acaba de ponerlo", dijo la tía Clara. "Los huevos ecológicos son más ricos y sanos."
Lucas miró una gallina que picoteaba el suelo. "Tía Clara, ¿por qué las gallinas pican el suelo?"
"Porque están buscando gusanos y semillas. Eso es lo que comen ellas", explicó la tía Clara. "Y cuando comen bien, ponen huevos más saludables."
Los niños pasaron la tarde ayudando a la tía Clara. Regaron las plantas, dieron de comer a las gallinas y aprendieron muchas cosas sobre el campo.
Un Día Especial
Al final del día, la tía Clara preparó una merienda especial. Pusieron una manta en el campo y se sentaron a disfrutar de las frutas y verduras frescas.
"¿Les gustó el día en el campo?", preguntó la tía Clara mientras repartía rodajas de tomate y pepino.
"¡Sí! ¡Fue muy divertido!", dijo Ana con una sonrisa grande.
"Aprendí mucho sobre cuidar las plantas y los animales", añadió Lucas mientras mordía una zanahoria.
La tía Clara abrazó a sus sobrinos. "Me alegra que les haya gustado. Ser agricultora es un trabajo duro, pero muy bonito. Me encanta ver crecer mis plantas y cuidar de la naturaleza."
"Queremos volver pronto", dijo Ana.
"Siempre serán bienvenidos en mi campo", respondió la tía Clara con amor.
Y así, con el sol poniéndose en el horizonte, la tía Clara, Lucas y Ana disfrutaron de la tranquilidad del campo, rodeados de naturaleza y alegría. Fin.