Era un día soleado y brillante. Las nubes eran de colores suaves, como algodón de azúcar. Tres amigas, Lila, Tita y Nani, estaban muy emocionadas. ¡Era el día del carnaval!
Lila tenía una gran idea. "¡Vamos a hacer nuestros propios disfraces!", dijo con una gran sonrisa. Tita aplaudió y Nani saltó de alegría. "¡Sí, sí, sí!", gritaron juntas.
Las tres se sentaron en el jardín. Había muchas cosas para usar. Había plumas, lentejuelas y cintas de colores. Lila encontró un sombrero rojo brillante. "¡Miren esto!", exclamó. Tita encontró unas alas de mariposa. "¡Yo quiero ser una mariposa!", dijo feliz. Nani, que usaba una pequeña silla de ruedas, sonrió y dijo: "Yo quiero ser una estrella".
"¡Perfecto!", dijeron Lila y Tita. Juntas, comenzaron a crear. Lila pegó plumas en su sombrero. Tita decoró sus alas con lentejuelas. Nani pintó su silla de ruedas con estrellas doradas. "¡Brillaremos!", dijo Nani.
Cuando terminaron, se miraron y rieron. ¡Estaban listas para el carnaval! Salieron a la calle. Había música y risas por todas partes. Las casas estaban decoradas con serpentinas y globos.
"¡Mira a la gente!", dijo Lila, señalando a los adultos y niños bailando. Todos llevaban disfraces coloridos. "¡Vamos a bailar también!", gritó Tita. Las tres comenzaron a bailar, moviendo sus brazos y sonriendo.
De repente, un grupo de payasos apareció. "¡Hola, pequeñas estrellas y mariposas!", dijeron. "¿Quieren unirse a nuestro desfile?" Las tres amigas gritaron, "¡Sí, sí, sí!"
Así, se unieron al desfile. Bailaban y reían. Nani brillaba con sus estrellas doradas. Tita volaba con sus alas de mariposa. Lila lucía fabulosa con su sombrero.
"¡El carnaval es mágico!", dijo Nani, con una sonrisa gigante. "¡Sí!", respondieron Lila y Tita. Y así, las tres amigas disfrutaron de un carnaval lleno de colores, risas y mucha alegría. ¡Un día que nunca olvidarían!