—¡Hola, niños! Soy Clara, la bombera. —dijo Clara, sonriendo.
—¿Qué hace una bombera? —preguntó Leo, con ojos grandes.
—¡Hago muchas cosas! —respondió Clara—. Apago fuegos y ayudo a la gente.
—¿Cómo apagas el fuego? —preguntó Ana, curiosa.
—Con agua y mucha valentía. —dijo Clara, con una risa—. Mira, tengo mi manguera. ¡Es muy larga!
—¿Y qué más haces? —preguntó Leo.
—Rescato a los gatos de los árboles. —dijo Clara, guiñando un ojo—. ¡A veces son muy traviesos!
—¡Yo quiero ser bombero también! —exclamó Ana.
—¡Claro! Puedes ayudar a apagar fuegos de juguete. —dijo Clara—. Solo necesitas un balde y mucha imaginación.
—¡Sí! —gritaron Leo y Ana, saltando de alegría.
—Recuerden, siempre hay que ser valientes y ayudar a los demás. —dijo Clara.
Los niños sonrieron y soñaron con ser bomberos. ¡Fue un día divertido!