La pequeña Sofía se despierta despacito. Mira a su lado, su osito está allí, suave y cálido. Fuera, la nieve cae: "Shhh, shhh", susurra la ventana. Sofía sonríe, hoy es Navidad.
Mamá entra en la habitación y dice: "Sofía, vamos a ver el árbol". Sofía aplaude: "¡Clap, clap!". Corre con sus piecitos descalzos, ¡toc, toc, toc! El árbol brilla con luces de colores. Hay bolas rojas, verdes y doradas que relucen: "Ding, ding".
Papá trae chocolate caliente. Sofía sopla con cuidado: "Fiu, fiu". Está tibio y dulce. El osito también prueba con Sofía. "¡Mmm!", dice Sofía y sonríe; el osito está muy contento.
De repente, alguien llama a la puerta: "Toc-toc". Es la abuela. Lleva un gorro rojo y una caja con lazo. Sofía la abraza fuerte: "¡Abu!". La abuela ríe: "Jijiji". Dentro de la caja hay una campanita. Sofía la agita: "Tilín, tilín". Todos se ríen.
Mamá pone música. Sofía baila: "Hop, hop". Papá la alza: "¡Arriba, Sofía!". Todos giran suave: "Wooosh". El árbol parpadea y la casa huele a galletas.
Ahora, todos se sientan en la alfombra. Mamá lee un cuento. Sofía escucha, tranquila, con el osito en brazos. Afuera, la nieve sigue: "Shhh, shhh". Dentro, todo está calentito.
Sofía encuentra su calcetín rojo. Dentro hay una sorpresa: una estrella amarilla, suave y blandita. Sofía la aprieta: "¡Squish, squish!". Todos aplauden: "Bravo, Sofía".
La abuela dice: "En Navidad, estamos juntos y nos queremos mucho". Sofía abraza a todos. El osito también.
La casa brilla con risas y amor, y Sofía se siente feliz y segura.
Lo más bonito de la Navidad es estar juntos y compartir sonrisas.