Lucas es un niño valiente, pero a veces tiene miedo. Hoy, Lucas tiene miedo de la oscuridad. La noche llega y la habitación está oscura. Lucas no quiere dormir.
"¿Qué pasa, Lucas?" pregunta su amiga Ana. Ana es una niña alegre. Le gusta ayudar.
"Tengo miedo de la oscuridad," dice Lucas.
Ana sonríe. "No pasa nada, Lucas. La oscuridad es solo cuando la luz se va a dormir."
Lucas escucha y se siente un poco mejor. Pero sigue teniendo miedo.
Entonces llega Diego, otro amigo. Diego es muy listo. "Lucas, podemos encender una luz pequeña. Así la oscuridad no estará tan oscura."
Lucas piensa. "Sí, eso me gusta," dice.
Ana enciende una luz pequeña. La luz brilla suavemente. Lucas mira alrededor. La habitación se ve tranquila.
"Gracias, Ana. Gracias, Diego," dice Lucas.
Lucas sonríe. Ahora entiende que está bien tener miedo a veces, y que puede pedir ayuda.
Ana, Diego y Lucas se sientan juntos. Cuentan historias y ríen. Lucas ya no tiene miedo.
"¿Ves, Lucas? No estás solo," dice Ana.
Lucas asiente. "Sí, estoy bien. Gracias por estar aquí."
Los amigos se abrazan. La habitación está llena de luz y risas. Lucas está feliz.
"Buenas noches, amigos," dice Lucas.
"Buenas noches, Lucas," responden Ana y Diego.
Lucas cierra los ojos. Se siente seguro. Sabe que siempre puede contar con sus amigos. Y así, Lucas duerme tranquilo.