Cargando...
Cuento sobre una emoción 3/4 años Lectura 3 min.

La bolsita de gratitud de Lobito

Lobito siente celos de la bici de su amiga Conejita y, con la ayuda de su mamá, descubre una pequeña práctica de gratitud mientras pasan la tarde en el parque.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Lobito, un pequeño lobo gris de pelaje suave y orejas redondas, muestra un rostro algo triste con orejas caídas y ojos brillantes; sostiene su pelota roja que hace "pom" y toca una piedra lisa dentro de una bolsita. Conejita, una pequeña conejita blanca con vestido rosa, sonríe y sostiene a la izquierda una pequeña bicicleta azul brillante, la mano en la campanilla que hace "clin-clin". Mamá loba, de pelaje más oscuro, arrodillada sobre una manta a cuadros, calmada y cariñosa, acerca la bolsita de piedras a Lobito. En el parque junto al arroyo, hierba verde, un arroyo brillante y algunos árboles bajo un sol de tarde que proyecta sombras cálidas. Escena principal: momento íntimo y tierno donde Lobito, sentado en la manta, muestra celos al tocar la piedra de gratitud mientras Conejita propone tocar la campana y Mamá loba los anima con calma. reportar un problema con esta imagen

Lobito abrió los ojos cuando el sol entró suave por la ventana de la madriguera. Olía a pan tostado y a bosque mojado. En la mesa, su mamá dejó un cuenco con leche tibia.

“Hoy iremos al parque del arroyo”, dijo mamá. “Lleva tu pelota.”

Lobito agarró su pelota roja. Le gustaba porque botaba alto y hacía “pom, pom”.

En el camino, vio a su amiga Conejita saltando. Conejita llevaba una bicicleta nueva, brillante, con una campanita que sonaba “clin-clin”.

“¡Mira, Lobito! ¡Puedo ir rápido!”, dijo Conejita, pedaleando en círculos.

Lobito sonrió, pero por dentro sintió un pellizco. Su barriga se apretó un poco. Miró su pelota y pensó: “Yo no tengo bicicleta”. Ese pellizco tenía nombre: celos.

Mamá lo miró con ojos tranquilos. “¿Qué pasa, corazón?”

Lobito bajó las orejas. “Siento… celos. Quiero una bici como la de Conejita.”

Mamá se agachó. “Gracias por decirlo. Los celos son una emoción. A veces llegan cuando comparamos. Vamos a probar algo para que tu pecho se sienta más suave.”

En el parque del arroyo, se sentaron en una manta. Mamá sacó una bolsita pequeña con piedritas lisas.

“Es el bolsillo de gratitud”, susurró. “Cada vez que dices ‘gracias por…', ponemos una piedra aquí.”

Lobito tocó una piedra. Estaba fresquita.

“Gracias por mi pelota roja”, dijo. Mamá puso una piedra en la bolsita. Sonó “tic”.

“Gracias por mis patas que corren”, dijo Lobito, y otra piedra cayó “tic”.

Conejita se acercó con su bicicleta. “¿Quieres tocar la campana?”

Lobito dudó. Su pellizco volvió un poquito. Entonces miró la bolsita.

“Gracias por tener una amiga que comparte”, dijo en voz baja. “Tic.”

Conejita sonrió grande. “¡Claro! Tócala.”

Lobito tocó. “Clin-clin.” Le hizo cosquillas en el corazón, como una risa pequeña.

Luego, Lobito botó su pelota. “Pom, pom.” Conejita la atrapó y la devolvió. Jugaron juntos: bicicleta despacio, pelota rodando, risas suaves.

Cuando el sol empezó a bajar, Lobito se recostó en la manta. Su pecho ya no estaba apretado. Se sentía calentito, como una manta por dentro.

“¿Cómo está tu emoción ahora?”, preguntó mamá.

“Más tranquila”, dijo Lobito. “Cuando digo gracias, mi barriga se afloja.”

De regreso a casa, Lobito miró a Conejita. “Mañana quiero escuchar lo que te gusta de tu bici. Y también quiero contarte lo que me gusta de mi pelota.”

“¡Sí!”, dijo Conejita.

Esa noche, Lobito se durmió pensando en su bolsita de piedritas y en lo bonito que es escuchar a los demás.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Madriguera
Casa pequeña donde viven algunos animales, como lobos y conejos.
Tibia
Que no está ni fría ni muy caliente; está un poco caliente y suave.
Arroyo
Pequeño río de agua que corre por el bosque o el campo.
Campanita
Pequeña campana que suena cuando la tocas o la mueves.
Pellizco
Pequeña sensación en la barriga o la piel, como un apretón leve.
Emoción
Sentimiento dentro del pecho, como alegría, miedo o tristeza.
Celos
Sentimiento que aparece cuando quieres algo que otro tiene.
Bolsita
Pequeña bolsa de tela o papel para guardar cosas pequeñas.
Piedritas
Piedras muy pequeñas que puedes sostener en la mano.
Lisas
Que no tiene bultos ni rugosidades; está suave al tocar.
Gratitud
Sentir y decir gracias por algo bueno que te dieron o pasó.
Comparte
Dar una cosa a otra persona o dejar que la use contigo.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Temas relacionados con este cuento :

amistad bosque compartir juego gratitud lobo madriguera

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos sobre las emociones para 3/4 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.