En una isla flotante, entre las estrellas, vivĂa una pequeña nube llamada Nubi. Nubi era suave y esponjosa, siempre flotando con dulzura. Un dĂa, mientras Nubi navegaba por el cielo, vio un bĂşho sabio con ojos brillantes y apacibles.
"Hola, Nubi", dijo el bĂşho con una voz tranquila. "ÂżTe gustarĂa escuchar una historia para dormir?"
Nubi asintiĂł, feliz.
"Imagina colores suaves", susurrĂł el bĂşho. "Colores que te abrazan, como el azul del cielo y el rosa del amanecer."
Nubi cerrĂł los ojos y se dejĂł llevar por los colores.
"Escucha tu corazĂłn", continuĂł el bĂşho. "Bum-bum, bum-bum. Suave y tranquilo."
Nubi sintiĂł su corazĂłn latir lentamente, como una canciĂłn.
De pronto, el silencio se convirtiĂł en mĂşsica. Una melodĂa suave que acariciaba el aire. Nubi se balanceaba al ritmo, sintiĂ©ndose cada vez más ligera.
"Ahora, deja que los sueños vengan", dijo el búho. "Los sueños son suaves y bonitos."
Nubi sonrió, sintiendo el aroma de lavanda en el aire. Era como un abrazo cálido.
"Es hora de soltar", dijo el búho. "Deja que los sueños te lleven."
Nubi se dejĂł llevar, flotando en un mar de estrellas, mientras los sueños la envolvĂan suavemente. Y asĂ, Nubi se quedĂł dormida, feliz y en paz, en su isla flotante.