La plaza de calabazas
Luna, Ana, Vera y Lola tienen cuatro años. Van juntas a la plaza. Es víspera de Halloween. La tarde es naranja. Las hojas crujen. Huele a canela.
Tienen una misión. Van a montar un puesto. Un puesto de sonrisas y dulces. Un puesto amable.
“Yo traigo calabazas”, dice Luna.
“Yo cuelgo las luces”, dice Ana.
“Yo pongo las galletas”, dice Vera.
“Yo pego las pegatinas”, dice Lola.
Las calabazas sonríen. Las luces son moradas. Suenan “clic, clic”. La mesa es pequeña. Sus manos son pequeñas. Su ilusión es grande.
Sopla un vientecito. “Uuuuu”, canta el viento. Los murciélagos de papel bailan. Las niñas se miran. No hay miedo. Es un poquito misterioso. También es divertido.
Manos pequeñitas, magia grande
Un lazo se enreda. “Ay”, dice Ana.
Una galleta rueda. “Oh”, dice Vera.
Una luz se apaga. “Uy”, dice Lola.
Luna aplaude. “Tranquilas. Podemos.”
Entonces, aparece un fantasmita. Es chiquitito. Lleva un sombrero torcido. Brilla suave, como luna en leche.
“Hola”, dice el fantasmita. “Me llamo Fanti. ¿Puedo ayudar?”
“Sí, Fanti”, dicen las cuatro. “Gracias.”
Fanti sopla despacito. “Fuu.” El lazo se suelta. “¡Bien!”
Fanti intenta soplar la luz. “Ups.” La luz parpadea y vuelve. Es una vela de mentira. Todos ríen.
Se oye “pip, pip”. Es un murciélago mini. Se llama Bati. Trae la galleta con sus alitas. La deja en la bandeja. “Gracias, Bati”, dice Vera.
Un gato negro pasa. Tiene lazo violeta. “Miau”, dice suave. Se llama Misi. Se tumba bajo la mesa. Hace “ron-ron”. Su ron-ron hace cosquillas al silencio.
Lola ofrece una pegatina a Fanti. Es una estrella. “Para ti”, dice. Fanti se sonroja un poquito. Brilla más.
La noche suave
El puesto está listo. Se llama Puesto de Sonrisas. Hay galletas de calabaza. Hay zumo de manzana. Huele dulce. Se ve bonito.
“Truco o trato”, dice alguien.
“Trato de bondad”, responden las niñas. Dan una galleta. Reciben una sonrisa.
La plaza está tranquila. La luna es redonda. El viento canta bajito. “Uuuuu”, pero muy suave. No da miedo. Da sueño rico.
Fanti agita su sombrero. Bati hace “pip”. Misi ronronea.
Las niñas se dan la mano. “Lo hicimos juntas”, dice Luna.
“Con ayuda”, dice Ana.
“Con cariño”, dice Vera.
“Con risas”, dice Lola.
¿Quieres venir a nuestro puesto? Ven con tu sonrisa. Ven con tu disfraz. Te esperamos aquí, bajo la luna. Todo es tierno. Todo es amable. Y al final, hay un abrazo.