Era un día de Navidad. Las niñas iban al mercado. "¡Mira las luces!", dijo Sofía. "¡Son tan bonitas!", respondió Ana.
De repente, se perdieron. "¿Dónde están nuestras mamás?", preguntó Lucía. "No lo sé", dijo Carla, un poco asustada.
Pero entonces, vieron un árbol gigante. "¡Vamos a verlo!", gritó Sofía. Al acercarse, encontraron un pequeño duende. "¿Están perdidas?", preguntó el duende. "Sí", dijeron las niñas.
"¡No se preocupen! Les ayudaré", dijo el duende. Juntos, caminaron por la nieve. Las luces brillaban y todo era mágico.
Finalmente, encontraron a sus mamás. "¡Gracias, duende!", dijeron las niñas. "¡Feliz Navidad!", respondió él, sonriendo.