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Cuento de circo 7/8 años Lectura 8 min.

El circo de las mil sorpresas

Lucas, un niño de siete años, vive una aventura mágica en el Gran Circo Lila, donde se convierte en el ayudante de un payaso y descubre la alegría y la amistad entre los artistas del circo. Con su valentía y curiosidad, se enfrenta a divertidos desafíos que lo llevan a explorar un mundo lleno de sorpresas.

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Un niño de 8 años, Lucas, con el cabello castaño desordenado y una gran sonrisa maravillada, lleva un enorme sombrero de payaso multicolor que casi le tapa los ojos. Está de pie en un escenario de circo, con los brazos abiertos, rodeado de confeti que cae del cielo, mostrando una expresión de alegría y emoción. A su lado, un mago de gran sombrero negro y bigote cuidado, de unos 40 años, sostiene una varita mágica brillante y sonríe con orgullo. Un poco más lejos, una trapecista elegante, una joven de unos 25 años, vestida con un traje brillante y colorido, se prepara para saltar al aire, con los brazos extendidos, lista para realizar un número espectacular. El lugar es una gran carpa de circo, con rayas rojas y blancas, llena de luces brillantes y espectadores asombrados. Globos de colores flotan sobre las cabezas, y animales de peluche decoran los bordes del escenario. La situación principal muestra a Lucas, con el corazón latiendo, listo para participar en el gran número de magia, mientras marionetas de papel y estrellas brillantes bailan a su alrededor, creando una atmósfera mágica y alegre. reportar un problema con esta imagen

Capítulo 1: Llegada al circo brilloso

Lucas tenía siete años y una sonrisa que parecía una pequeña luna. "¿Vamos al circo, mamá? ¿De verdad hoy?" preguntó saltando en la acera. Su madre rió y asintió. "Sí, cariño. Hoy es la función de la noche: El Gran Circo Lila."

Cuando llegaron, la carpa era enorme y olía a palomitas, pintura y risas. Por fuera, luces de colores parpadeaban como luciérnagas. Por dentro, todo brillaba: trampolines, cuerdas, un cono de confeti que parecía una montaña diminuta. Un señor con bigote y gafas redondas les dio la bienvenida. "¡Bienvenidos, jóvenes artistas!" dijo con voz de trompeta.

Lucas miraba con los ojos muy abiertos. Un payaso con zapatos gigantes se le acercó y le dijo, "¿Te gustaría ver los secretos de las bambalinas?" Lucas no lo dudó. "¡Sí, por favor!" gritó.

Las bambalinas eran un mundo distinto. Había cajas con sombreros, maletas que canturreaban, una máquina que hacía burbujas del tamaño de pelotas, y una señora con agujas que cosía una falda que brillaba. "Soy Doña Costurina", dijo la señora. "Mis costuras hacen que los trajes tengan un poco de magia." Lucas la miró fascinado. "¿Puedo ayudar?" preguntó. "Claro, pero con cuidado", respondió ella, y le dio una aguja de madera para jugar.

Capítulo 2: El ensayo que salió volando

En el centro de la carpa, los artistas practicaban. Había un mago distraído que siempre olvidaba su conejo, una trapecista que saludaba a las estrellas, y unos malabaristas que hacían pelotas danzantes. "¡Lucas, ven a ver esto!" llamó el señor de las gafas. "Hoy puedes ser el ayudante del número de los sombreros."

Lucas se colocó un sombrero gigante y otro más pequeño sobre la cabeza. "¿Estás listo para el gran truco?" preguntó el mago. "¡Sí!" dijo Lucas. El mago hizo un gesto: "Abracadabra… ¡pom!" Sacó un pañuelo largo que nunca terminaba. Pero esta vez, algo gracioso pasó: el pañuelo se convirtió en una serpiente de colores que empezó a hacer cosquillas a Lucas. "¡Aaah!" gritó él, riendo, mientras la serpiente de tela bailaba alrededor de su cuello.

El público de ensayo aplaudió. "¡Ooooh!" dijeron unos niños desde las gradas. En la cocina, el cocinero escuchó el ruido y salió con una bandeja llena de mini croissants: "Para celebrar que todo salió bien... más o menos", dijo guiñando un ojo.

Luego, los malabaristas pidieron ayuda a Lucas para lanzar manzanas al aire. "Tira suave", le dijo uno. Lucas lanzó y la manzana salió volando, rebotó en una lona, golpeó una olla y... ¡pum! Una lluvia de confeti cayó desde arriba. Todos estallaron a reír. "¡Eso sí que es una entrada triunfal!" dijo la trapecista mientras recogía confeti de su pelo.

Capítulo 3: El pequeño gran problema de la luz

Cuando llegó la noche de la función, las gradas se llenaron. Lucas estaba detrás de la cortina con su sombrero gigante puesto y una linterna de debajo del brazo. "Recuerda, a la cuenta de tres, enciende la luz", le dijo el señor de las gafas. "Uno, dos, tres... ¡Ahora!"

Lucas encendió la linterna, pero en vez de una luz blanca, salió una lluvia de mariposas de papel que volaron por toda la carpa. "¡Mariposas!" gritó el público encantado. Una mariposa se posó en la nariz del mago y otra en el bigote del señor de las gafas. "¡Qué frescura!", dijo el mago. Lucas se sonrojó, pero estaba contento.

De pronto, las luces del techo hicieron una figura extraña: una sombra enorme que parecía un elefante. El corazón de Lucas se asustó un poquito, pero entonces la sombra empezó a bailar salsa. Todos rieron: la sombra sólo era un abrigo colgado que se movía con el ventilador. "¡Es mi abrigo travieso!" dijo la señora del vestuario, riendo mientras recogía el abrigo que saludaba.

Después del baile de la sombra, la música cambió a una canción muy rápida. Los payasos comenzaron una carrera con carritos diminutos. Uno de los carritos perdió una rueda y empezó a girar en círculos, tirando confeti por todas partes como fuegos artificiales chiquitos. "¡Esto es mejor que un parque de diversiones!" dijo Lucas, con las manos llenas de confeti.

Capítulo 4: El final con sorpresa y aplausos

Llegó el momento del gran número final: la rueda de equilibrio. Un señor con bigote equilibraba tazas, sillas y hasta una que otra mascota de peluche. "Necesitamos un ayudante valiente", anunció el maestro de ceremonias. "Lucas, ¿te animas?" Lucas respiró hondo. "¡Sí, me animo!" respondió con voz firme.

Puso un platillo sobre su cabeza, luego otro, y otro. La rueda empezó a girar lento. Lucas caminó, caminó, y por un momento creyó que sus pies querían cantar. "Respira y mira al horizonte", le susurró el trapecista. Lucas miró y vio la carpa llena de caras sonrientes. Eso le dio valor. "Voy por ustedes", murmuró.

En el centro, cuando la rueda estaba más alta, Lucas hizo una pequeña reverencia. "¡Ooooh!" dijeron todos. Entonces, el mago lanzó al aire un montón de pañuelos que se transformaron en globos de colores. Los globos se pegaban en los platillos como un arcoíris en equilibrio. "¡Hahaha!" rió Lucas al sentir un globo que le tocaba el pie.

Finalmente, la rueda bajó y Lucas saltó con gracilidad. El público se levantó y aplaudió con tanta fuerza que las luces parpadearon de alegría. Los artistas salieron y tomaron la mano de Lucas. "Eres nuestro artista de honor", dijo la trapecista, y le puso una medalla de papel que decía "Valiente y Risueño".

En las bambalinas hubo una fiesta de mini croissants y limonada. Doña Costurina le cosió un pequeño detalle en el sombrero de Lucas: una estrella de tela que brillaba con una puntada especial. "Para que siempre recuerdes la noche en que hiciste reír a todos", dijo ella.

Antes de irse, Lucas miró la carpa por última vez. "¿Volveré algún día?" preguntó con esperanza. "Por supuesto", respondió el señor de las gafas. "El circo siempre tiene un lugar para quienes vienen con curiosidad y corazón alegre."

Lucas se fue a casa con la medalla colgando del cuello, la estrella en el sombrero y bolsas de confeti en los bolsillos. Esa noche, en la cama, contó la historia a su osito. "Y entonces la sombra bailó salsa", susurró antes de dormirse. Su sonrisa, igual que la luna, brilló hasta que cerró los ojos, soñando con sombreros que cobran vida y luces que cuentan chistes.

Y en la carpa, las luces siguieron parpadeando, como si aún ovacionaran a un pequeño gran artista que aprendió que la magia del circo está en reír, ayudar y compartir sorpresas.

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Brilloso
Que brilla o refleja luz de manera intensa.
Bambalinas
Las cortinas o el espacio detrás del escenario en un teatro o circo.
Trapezista
Artista de circo que realiza acrobacias en un trapecio.
Acera
Parte de la calle destinada para que los peatones caminen.
Cosquillas
Sensación que provoca risa al tocar o acariciar suavemente a alguien.
Abracadabra
Palabra mágica que se usa en trucos de magia para sorprender al público.

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