Capítulo 1
Aurora Rayo camina por la ciudad con paso seguro. Es alta y fuerte. Tiene el pelo azul como el cielo al amanecer. Lleva una capa brillante y botas que suenan como campanas. Sus ojos son tranquilos y claros. Su traje tiene bolsillos llenos de herramientas que tintinean. Aurora Rayo es una superhéroe adulta. Ella cuida la ciudad con cariño.
La ciudad brilla con luces de colores. Casas redondas, árboles que parecen algodones, coches que susurran. De repente, la gran torre de luces parpadea y se apaga. "Oh", dice un niño. "La plaza está oscura", dice una mamá. La gente mira con calma. No hay miedo. Todos confían en Aurora Rayo.
Aurora escucha. Suena su chicharra suave. Ella corre, pero con paso amable. "Voy a ver", dice. Su voz es cálida. Los pájaros se acercan y cantan. Un robot pequeño, llamado Pipo, la sigue con una linterna. "¡Vamos!", dice Pipo con voz chispeante.
Capítulo 2
Aurora llega a la torre. Es grande y redonda, como una linterna gigante. Dentro hay un sistema que reparte luz por toda la ciudad. Los cables son como ríos de colores. Aurora toca la torre. Siente un cosquilleo en las manos, un ruido de risas. "Tranquilos", dice Aurora. "Yo lo arreglo."
Abre su caja de herramientas. Saca una llave suave y una cinta de colores. Saca también una pequeña canción que toca con los dedos. "Tic, toc, tic, toc", canta Aurora. La canción calma a los cables. Los cables se estiran y bostezan. Pipo usa su linterna para ver dentro. "Parece que hay polvo y hojas", dice Pipo. "Y un botón dormido", añade.
Aurora sonríe. "Dormido", repite, con voz dulce. Ella sopla con cuidado. Sopla y sopla. El botón abre un ojo y parpadea. "Hola", dice el botón. "Perdón", susurra. Aurora no se enoja. Ella acaricia el botón con la palma. "Está bien", dice. "Vamos a limpiar juntos."
Los vecinos traen paños suaves, una escoba que canta y una tetera con té caliente. Todos ayudan. Limpiar es divertido. Las manos pequeñas frotan, las manos grandes empujan, las patas del gato también ayudan con una pelusa. Aurora dirige con calma. "A la derecha, ahora a la izquierda", dice. "¡Perfecto!" Todos ríen.
Capítulo 3
Con la torre limpia, Aurora coloca la llave suave. Gira despacio. "Uno, dos, tres", cuenta la gente. La torre suspira y exhala luz. Primero una luz blanca, luego una luz dorada, luego luces de colores que bailan. La ciudad se alegra. "Brilla", dice un niño. "Brilla más", añade una abuela. Aurora observa con ojos contentos.
La luz vuelve a la plaza. Las sombras se hacen pequeñas y saltan como conejos. Aurora revisa el sistema una última vez. Empuja un botón, ajusta una tuerca, sonríe. "Listo", dice. Pipo pita feliz. "¡Buen trabajo!", celebra la gente. Aurora se siente heroica y tranquila. Su corazón late como un tambor suave.
Esa noche, la ciudad duerme con una luz dulce. Aurora Rayo se sienta en un banco, toma un sorbo de té y mira las estrellas que ahora brillan en el cielo y en las lámparas. Pone su capa alrededor de los hombros. "Hasta mañana", murmuró. La ciudad responde con un susurro de agradecimiento. Todo está seguro. Todo está cálido. Aurora sonríe y cierra los ojos, contenta.