Capítulo 1: El primer día de vacaciones
Zuri tiene la piel verde y suave, orejas largas y brillantes, y una sonrisa grande que ilumina toda la clase. Hoy es el primer día de las vacaciones de verano en la escuela. Zuri está muy emocionada. Su mochila está lista y lleva dentro una gorra azul, crema solar y una botella de agua con dibujos de nubes.
La maestra Clara llama a todos los niños y niñas al círculo. Zuri se sienta junto a su amigo Mateo y su amiga Lila. Mateo tiene pecas y le encanta reír. Lila lleva coletas y le gusta cantar. La maestra dice:
—Hoy vamos al parque grande para comenzar nuestras vacaciones. Jugaremos juntos y aprenderemos cosas nuevas.
Zuri mira a Mateo.
—¿Jugaremos a la pelota?
Mateo asiente y sonríe.
—Sí, ¡y haremos un picnic!
Lila canta bajito:
—¡Vamos al parque, vamos al parque!
Todos caminan de la mano, riendo despacito bajo el sol. Zuri siente la brisa suave en la cara y se siente feliz. Cuando llegan al parque, las hojas de los árboles bailan con el viento. El césped está blandito y huele a verano.
Capítulo 2: Juegos y risas
Mateo propone:
—Juguemos al escondite.
Zuri y Lila cuentan juntas, cubriendo los ojos con las manos.
—Uno, dos, tres…
Cuando terminan, buscan a Mateo detrás de un árbol.
—¡Te encontramos! —ríen las dos.
Después, Zuri saca una pelota amarilla de su mochila. Juegan a pasarse la pelota muy despacio, riendo cada vez que alguien la atrapa.
—¡Buen pase, Lila! —dice Zuri.
—¡Gracias, Zuri! —contesta Lila.
La maestra Clara les llama:
—Es hora del picnic.
Todos se sientan en una manta de colores. Zuri reparte bocadillos de queso y trocitos de sandía.
—¿Te gusta la sandía, Mateo?
—Sí, ¡está fresquita!
Comen despacio y escuchan a los pájaros cantar.
Después del picnic, Clara les lleva a una zona de juegos de agua. Hay una pequeña piscina y pistolas de agua. Todos se mojan un poquito.
—¡Esto es muy divertido! —grita Lila.
Zuri ríe y salpica a sus amigos con mucho cuidado.
—¡Somos un buen equipo! —dice Zuri.
Capítulo 3: Un día para recordar
Cuando el sol empieza a esconderse, la maestra Clara les llama a sentarse en círculo otra vez.
—Hoy hemos jugado, compartido y aprendido juntos —dice la maestra.
Zuri se siente muy contenta. Mira a sus amigos y les dice:
—Me gusta mucho pasar el verano con vosotros.
Mateo levanta la mano:
—Yo también, Zuri.
Lila aplaude y canta bajito. Todos se abrazan suave.
Antes de volver a casa, la maestra Clara les recuerda:
—En verano aprendemos cosas nuevas y nos ayudamos unos a otros. Sois un gran equipo.
Zuri sonríe y piensa que, con amigos y juegos, cada día puede ser especial.
Cuando sale del parque, Zuri mira el cielo azul y siente el corazón lleno de alegría. Sabe que mañana será otro día bonito con sus amigos y su maestra.
Las vacaciones de verano son para disfrutar, aprender y estar juntos.