Capítulo 1: El primer día en el campamento
Era verano y hacía mucho sol. Sofía y Lucía estaban muy contentas. Era su primer día en el campamento de verano. Mamá las llevó de la mano y les dijo: “¡Divertíos mucho, pequeñas!”. Sofía y Lucía se miraron y sonrieron.
En el campamento había árboles grandes, flores de muchos colores y una casita de madera. Todo era nuevo y bonito. Sofía preguntó: “¿Jugamos juntas, Lucía?”. Lucía dijo: “¡Sí, vamos a jugar!”.
Llegó Marta, la monitora. Marta era muy amable y siempre sonreía. Marta dijo: “Hola, niñas. Hoy vamos a explorar el campamento. ¿Estáis listas?”. Sofía y Lucía dijeron a la vez: “¡Sí, estamos listas!”.
Marta enseñó a las niñas dónde estaba la fuente de agua, el comedor y la sala de juegos. Sofía preguntó: “¿Podemos ir al jardín?”. Marta respondió: “Sí, después de conocer todo, jugaremos en el jardín”.
Sofía y Lucía caminaron juntas. Lucía cogió la mano de Sofía y dijo: “Me gusta estar contigo”. Sofía respondió: “A mí también me gusta estar contigo, Lucía”.
Capítulo 2: Juegos y descubrimientos
Después de ver todo, Marta dijo: “Ahora vamos a jugar al juego del tesoro”. Sofía y Lucía aplaudieron muy fuerte. Marta explicó: “He escondido piedritas de colores en el jardín. Tenéis que buscar una piedra azul y una piedra roja”.
Sofía buscó entre las flores. Lucía miró cerca de un árbol. Sofía gritó: “¡Lucía, mira! He encontrado una piedra azul”. Lucía se acercó rápido y la miró. “¡Es muy bonita!”, dijo Lucía.
Lucía siguió buscando. Sofía la ayudó. Buscaron juntas y al rato, Lucía saltó y dijo: “¡Aquí está la piedra roja!”. Las dos estaban muy felices. Marta vino y les dijo: “¡Muy bien, chicas! Habéis encontrado las piedras juntas”.
Después, Marta les enseñó a hacer coronas con flores. Sofía eligió margaritas blancas. Lucía eligió flores amarillas. Marta les ayudó a poner las flores en la cabeza. “¡Ahora sois las reinas del verano!”, dijo Marta. Sofía y Lucía se miraron y rieron.
Sofía preguntó: “¿Podemos enseñarle las coronas a mamá?”. Marta sonrió y dijo: “Sí, cuando venga a recogeros”. Lucía abrazó a Sofía y dijo: “Me gusta mucho el campamento”. Sofía respondió: “A mí también”.
Capítulo 3: Un día especial
Al día siguiente, Sofía y Lucía volvieron al campamento. Marta les dijo: “Hoy vamos a aprender una canción del verano”. Las niñas se sentaron en círculo. Marta cantó: “El sol brilla, brilla, y las flores bailan, bailan…”. Sofía y Lucía repitieron la canción muchas veces. Se reían y aplaudían.
Después de cantar, Marta dijo: “Vamos a pintar con agua”. Sofía y Lucía mojaron sus pinceles en el agua y pintaron en el suelo del patio. “¡Mira, Lucía! He dibujado un sol grande”, dijo Sofía. Lucía pintó una flor y dijo: “Esta flor es para ti, Sofía”.
Más tarde, todos los niños comieron fruta bajo la sombra de un árbol. Sofía comió una manzana. Lucía comió una pera. “La fruta está muy rica”, dijo Sofía. “Sí, me gusta mucho el verano”, dijo Lucía.
Cuando llegó la tarde, mamá vino a buscar a Sofía y Lucía. Las niñas le enseñaron sus coronas y le contaron todo lo que habían aprendido. Mamá sonrió y les dio un abrazo grande. “Estoy muy orgullosa de vosotras”, dijo mamá.
Sofía y Lucía se miraron y dijeron: “¡Queremos volver mañana!”. Mamá respondió: “Por supuesto, pequeñas”.
Durante todo el verano, Sofía y Lucía jugaron, aprendieron canciones y descubrieron cosas nuevas en el campamento. Hicieron muchos amigos y cada día fue especial.
Las vacaciones de verano pasaron despacio y con alegría. Sofía y Lucía aprendieron que, cuando exploras lugares nuevos y compartes con amigos, cada día puede ser una aventura feliz. Y así, Sofía y Lucía recordaron siempre que el verano es un tiempo para disfrutar, aprender y estar juntas.