Capítulo 1: El primer día de las vacaciones
Lucas y Mateo son dos amigos muy pequeños. Tienen tres años. Les gusta mucho jugar juntos. Un día, la seño Marta les dice:
—Hoy empiezan las vacaciones de verano, niños.
Lucas sonríe y mira a Mateo.
—¿Vacaciones? —pregunta Lucas.
—Sí, Lucas —dice la seño Marta—. Vamos a tener días llenos de juegos y aventuras.
Mateo aplaude con las manos.
—¡Me gustan las aventuras!
Lucas dice:
—¡Y a mí me gusta jugar contigo, Mateo!
La seño Marta les cuenta que habrá un campamento de verano en la escuela.
—Vamos a hacer muchas cosas juntos: pintar, correr, jugar con agua y reír mucho.
Lucas le pregunta a Mateo:
—¿Quieres venir conmigo al campamento?
Mateo responde:
—Sí, quiero ir contigo, Lucas.
Los dos amigos se dan la mano. Se sienten contentos. Afuera hace sol y el cielo es azul. Hay mariposas en el jardín.
Lucas dice:
—Mira, Mateo, mariposas.
Mateo responde:
—Son bonitas.
Los niños se sientan en la hierba. Respiran el aire fresco y ríen juntos.
Capítulo 2: Juegos de verano y trabajo en equipo
Al día siguiente, Lucas llega al campamento con una mochila azul. Mateo lleva una mochila roja.
La seño Marta les dice:
—Hoy vamos a jugar con agua.
Lucas aplaude.
—¡Agua, agua!
Mateo sonríe.
—¡Me gusta el agua!
La seño Marta les da cubos pequeños y regaderas.
—Vamos a regar las plantas del jardín, niños.
Lucas llena su cubo de agua. Mateo también.
Lucas dice:
—Vamos juntos, Mateo.
Mateo responde:
—Sí, juntos.
Los dos amigos caminan despacito. No quieren tirar el agua.
Lucas dice:
—Cuidado, Mateo, no corras.
Mateo responde:
—Voy despacio, Lucas.
Llegan a las flores y echan el agua.
—Las flores beben agua —dice Lucas.
—Sí, ahora están contentas —dice Mateo.
Después, la seño Marta saca una pelota grande y roja.
—Ahora vamos a jugar con la pelota.
Lucas y Mateo se miran.
Lucas dice:
—¿Jugamos juntos?
Mateo responde:
—Sí, juntos es mejor.
Se pasan la pelota. Uno la lanza, el otro la atrapa.
—¡Bien, Mateo!
—¡Bien, Lucas!
La seño Marta sonríe y dice:
—Muy bien, niños. Trabajar juntos es divertido.
Lucas abraza a Mateo.
—Me gusta jugar contigo.
Mateo dice:
—Y a mí contigo, Lucas.
Después de jugar, los niños se sientan en una manta. Comen fruta fresca.
Lucas dice:
—La sandía está dulce.
Mateo responde:
—Sí, muy dulce.
Comen despacio, mirando el cielo azul.
Capítulo 3: Un verano feliz
Cada día, Lucas y Mateo hacen cosas nuevas. Pintan con colores, hacen castillos de arena y cantan canciones.
La seño Marta les enseña una canción de verano.
—Sol, sol, brilla en el cielo, sol, sol, calienta mi pelo.
Lucas canta. Mateo canta. Cantan juntos y se ríen.
Un día, la seño Marta les dice:
—Hoy vamos a hacer un picnic en el parque.
Lucas salta de alegría.
—¡Picnic, picnic!
Mateo sonríe.
—Me gusta el picnic con Lucas.
En el parque, se sientan bajo un árbol grande.
—El árbol da sombra —dice Lucas.
—Sí, sombra fresca —dice Mateo.
Comen bocadillos y jugo. Ven mariposas y pájaros.
La seño Marta pregunta:
—¿Qué es lo que más les gusta del verano?
Lucas piensa y dice:
—Me gusta jugar con Mateo y regar las flores.
Mateo dice:
—Me gusta cantar y jugar con Lucas.
La seño Marta sonríe.
—El verano es especial porque estamos juntos, aprendemos y jugamos.
Lucas abraza a su amigo.
—Mateo, eres mi mejor amigo.
Mateo responde:
—Y tú eres mi mejor amigo, Lucas.
El sol brilla, los niños ríen y el verano sigue lleno de alegría.
Juntos, aprenden, juegan y se quieren mucho.
El verano es bonito porque los amigos están juntos y cada día es una nueva aventura.