En un futuro muy, muy lejano, había un lugar llamado "Espacio Bonito". Tenía estrellas que brillaban, planetas redondos y cohetes que volaban por el cielo. En ese espacio vivía un ingeniero llamado Tito. Tito era muy listo y trabajaba arreglando cosas en el espacio.
Un día, la estación espacial estaba rota. ¡Oh, no! Tito tenía que arreglarla. Tito subió a su cohete rojo y voló, voló por el espacio. Llegó a la estación espacial y dijo: “Voy a arreglarla”.
Tito usó su llave mágica, hizo clic, clic, clic, ¡y la estación espacial se arregló! Tito estaba muy contento. “¡Funciona!”, dijo Tito.
Volvió a su cohete rojo. Tito miró las estrellas brillantes y sonrió. “El espacio es bonito y Tito es valiente”, dijo. Luego, Tito volvió a casa, feliz y cansado.