Hoy hace sol en el estadio. Pedro, el jugador de fútbol, sonríe y saluda a todos. Lleva su uniforme limpio, sus medias largas y sus zapatillas muy atadas. Pedro va despacio, muy contento. Mira el césped verde, suave y brillante. El balón rueda cerca de sus pies. Pedro ama jugar, pero también le gusta cuidar su pelota y su ropa.
Antes de empezar, Pedro camina despacito y mira sus pies. “Los pies son muy importantes”, dice Pedro en voz baja. Mira cómo se apoyan en el suelo. “Toco fuerte, piso suave”, dice cada vez que mueve un pie. Se concentra y siente el césped fresco. Pedro respira hondo y sonríe.
Los niños y niñas del público aplauden. Pedro saluda con la mano. Él sabe que el fútbol es para todos. Hoy no juega solo. Su equipo está con él. Todos llevan zapatillas limpias y balones brillantes. Pedro dice: “¡Cuidamos el material, así el fútbol es más divertido!”
El entrenador se acerca. “Pedro, ¿listo para el partido?” Pedro asiente y mira sus zapatos. “Mis zapatillas están perfectas, entrenador. Cuando cuidas tus cosas, juegas mejor.”
El árbitro pita. El partido empieza. Pedro corre despacio primero. Siente sus apoyos. Pisa suave, pisa fuerte. Cambia de pie. Corre con amigos. Todos se ayudan. Un compañero cae, Pedro para y le da la mano. “¿Estás bien?” pregunta con voz dulce. El amigo sonríe y dice: “¡Gracias, Pedro!” Pedro le ayuda a levantarse. Juegan juntos, felices.
El balón viene rápido. Pedro lo para con el pie. Siente el contacto suave. Mira el balón. “Gracias, balón”, dice con cariño. Da un pase a su amigo. Todos gritan y se ríen. Juegan en equipo, se miran y sonríen. “¡Bien hecho!” dice uno. “¡Vamos juntos!” dice otro.
Pedro respeta el césped. No salta en los charcos, no patea fuerte el suelo. Cuando termina el partido, recoge su camiseta y sus zapatillas. Sacude la tierra con la mano y sonríe. “Si cuidas el campo y tu material, el fútbol siempre será especial”, dice en voz baja.
El equipo se junta, todos cerca. Se abrazan despacio. Pedro mira a sus amigos. Chuchotean juntos su grito de equipo: “¡Uno para todos y todos para uno!” El estadio está tranquilo. Pedro sonríe. Hoy ha aprendido, ha jugado y ha cuidado todo. Ahora es hora de descansar, soñar y volver a jugar mañana.