Cargando...
Cuento encantador y divertido 3/4 años Lectura 5 min.

Nico y la visera mágica llena de burbujas

Nico, un aprendiz de mago de cuatro años, limpia su visera mágica y descubre que cobra vida, trayendo una rana de peluche, burbujas y muchas sorpresas divertidas.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Nico es un aprendiz de brujo de 4 años, alegre y riendo, que lleva una gran capa azul con estrellas doradas y frota con un paño suave una visera redonda y brillante; la visera, como una burbuja de jabón transparente con reflejos iridiscentes y destellos dorados, estalla en burbujas y risas cuando una rana de peluche verde salta, dejando huellas estrelladas y pegándose al paño mientras baila junto a la mano de Nico; varias burbujas flotantes con caritas sonrientes y pequeños sombreros giran alrededor dejando estelas de purpurina rosa y dorada; la escena transcurre en una casita circular con estanterías de madera y libros de magia coloridos, una caldera humeante y una ventana redonda al cielo crepuscular, creando un ambiente cálido, lúdico y ligeramente encantado. reportar un problema con esta imagen

Había una vez un pequeño aprendiz de mago llamado Nico. Nico tenía cuatro años y una gran capa azul con estrellitas doradas que brillaban cuando les daba la luz. Nico vivía en una casita redonda, llena de libros de magia, ollas burbujeantes y escobas bailarinas. Pero lo que más le gustaba a Nico era su visera mágica. Era una visera muy especial: era grande, redonda y brillante como una burbuja de jabón. Si la mirabas de cerca, podías ver destellos de arcoíris y escuchar risitas escondidas.

Un día, Nico se dio cuenta de que la visera estaba sucia. Tenía huellas de dedos, motitas de polvo y hasta una manchita de mermelada de fresa. Nico la miró y dijo: "¡Oh, no! ¡Mi visera está sucia! ¿Cómo podré ver los hechizos si está empañada?"

Nico decidió limpiarla. Fue a buscar su trapo mágico, que era suave como una nube. Al acercarse a la visera, escuchó una vocecita: "¡Cuidado, Nico! ¡Las viseras mágicas hacen cosquillas cuando las limpias!" Nico se rió y le contestó: "¡No te preocupes! ¡Haré cosquillas con cuidado!"

Nico empezó a frotar la visera despacito. Frotó a la izquierda, frotó a la derecha, frotó arriba y abajo. De repente, ¡la visera estornudó! "¡Aaaachú!" salió volando una nubecita de brillantina. Nico se asustó un poquito, pero enseguida se rió. "¡Salud, visera!" dijo, y la visera contestó con un tintineo: "¡Gracias, Nico!"

Siguió limpiando y, de repente, la visera empezó a girar como un tiovivo. "¡Uuuh!" gritó Nico, agarrándose fuerte. La visera giraba y giraba, lanzando chispas de todos los colores. De pronto, salió disparada una rana de peluche de debajo de la visera. "¡Croac!" dijo la rana, "¡Qué divertido es limpiar contigo, Nico!"

Nico se sorprendió, pero le dio mucha risa. "¡Hola, rana! ¿Quieres ayudarme a limpiar?" La rana saltó sobre el trapo y empezó a bailar sobre la visera, dejando huellas de patitas que se veían como estrellitas verdes. Nico aplaudió y la rana croó de alegría.

Mientras limpiaban, la visera empezó a contar chistes. "¿Sabes por qué los magos no usan paraguas?" preguntó, y Nico respondió: "¡No sé!" La visera dijo: "¡Porque prefieren mojarse de magia!" Nico y la rana rieron tanto que casi se caen de la risa.

De repente, de la visera salió una nube de burbujas que flotaban por toda la habitación. Algunas burbujas tenían caras sonrientes, otras llevaban diminutos sombreros de copa. Una burbuja saludó: "¡Hola, Nico! ¡Hola, rana!" Nico saludó con la mano y dijo: "¡Hola, burbujitas! ¿Quieren ayudar también?"

Las burbujas se acercaron y empezaron a flotar alrededor de la visera, haciendo círculos y soplando airecito fresco. La visera se reía y decía: "¡Ay, qué cosquillas! ¡Más despacio, que me mareo!" Todos se reían. La rana saltaba de burbuja en burbuja, y Nico giraba alrededor, bailando con su capa azul.

Cuando terminaron, la visera estaba tan limpia y reluciente que parecía una luna llena en el cielo nocturno. Nico se miró en la visera y vio su cara con una gran sonrisa, la rana de peluche y las burbujas bailando a su alrededor. "¡Qué bonito ha quedado todo!" exclamó Nico.

La visera le guiñó un ojo: "Gracias, Nico. Ahora estoy lista para ver los mejores hechizos del mundo." Nico abrazó a la rana y le dijo: "¡Gracias, rana, por ayudarme!" La rana croó: "¡Siempre es divertido limpiar contigo, Nico!"

Las burbujas, antes de irse, dejaron un rastro de estrellitas doradas. "¡Hasta la próxima, Nico!" cantaron mientras flotaban por la ventana y se perdían en el cielo.

Nico se sentó en su sillón favorito, con la visera mágica en la cabeza y la rana de peluche en el regazo. Miró a su alrededor: todo era brillante, alegre y lleno de magia. "Hoy ha sido un día mágico", pensó Nico.

Antes de dormirse, la visera le susurró: "Recuerda, Nico, todo es más divertido si lo haces con alegría." Y Nico, con una gran sonrisa, cerró los ojitos y soñó con nuevos hechizos, ranas saltarinas y burbujas traviesas.

Y así, en la casita redonda, todo terminó bien, con risas, abrazos y mucha, mucha magia.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Aprendiz de mago
Niño que está aprendiendo a hacer magia con libros y prácticas.
Visera mágica
Una pieza en la cabeza que ayuda a ver cosas de magia.
Trapo mágico
Paño especial que limpia y hace cosas divertidas.
Ollas burbujeantes
Cazuelas que tienen burbujas y hacen ruido cuando hierven.
Escobas bailarinas
Escobas que se mueven solas como si bailaran.
Destellos de arcoíris
Pequeñas luces de colores que salen como un arcoíris.
Nubecita de brillantina
Pequeña nube con purpurina que brilla mucho.
Tiovivo
Juego que gira y da vueltas, como en las fiestas.
Chispas
Pequeños puntos de luz que saltan y brillan.
Regazo
Parte de las piernas cuando estás sentado, para poner algo encima.
Susurró
Hablar en voz muy baja, casi en secreto.
Rana de peluche
Juguete blando con forma de rana para abrazar y jugar.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos divertidos de brujas y magos para 3/4 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.