CapĂtulo 1: El miedo de LucĂa
LucĂa es una niña pequeña de cuatro años. LucĂa tiene el pelo rizado y siempre lleva un lazo rosa. Hoy, LucĂa está un poco nerviosa. Hoy hay un juego en la escuela. Es un juego de colores y formas. LucĂa piensa: “¿Y si no lo hago bien? ÂżY si me equivoco?”
Su corazĂłn late rápido. Sus manos están frĂas. LucĂa se acerca a su mamá y le dice:
—Mamá, tengo miedo de no ganar el juego.
La mamá de LucĂa le sonrĂe y le da un abrazo suave.
—No pasa nada, LucĂa. Todos aprendemos. Si te equivocas, está bien. Lo importante es jugar y divertirse.
LucĂa escucha a su mamá. Le gusta escuchar su voz suave. Su mamá siempre la entiende.
CapĂtulo 2: El gran juego
En la escuela, la maestra dice:
—Vamos a jugar. Todos juntos.
LucĂa mira a sus amigos. Pablo sonrĂe. Ana da saltitos. LucĂa respira hondo.
Es el turno de LucĂa. Tiene que poner un cĂrculo azul en la caja azul. LucĂa piensa: “¿Y si me equivoco?”
LucĂa toma el cĂrculo, lo mira y, despacito, lo pone en la caja azul.
—¡Muy bien, LucĂa! —dice la maestra.
LucĂa sonrĂe. Sus amigos aplauden.
Ana se le acerca y le dice:
—¡Lo hiciste muy bien, LucĂa!
LucĂa se siente feliz. Siente que puede hacerlo. Siente que no pasa nada si se equivoca.
CapĂtulo 3: Aprendiendo juntos
DespuĂ©s del juego, LucĂa va con su mamá.
—Mamá, tenĂa miedo, pero juguĂ©. Me equivoquĂ© una vez, pero aprendĂ.
La mamá la abraza y dice:
—Estoy muy orgullosa de ti, LucĂa. Es valiente intentar cosas nuevas. Todos aprendemos poco a poco.
LucĂa sonrĂe. Se siente querida y segura.
Al dĂa siguiente, LucĂa juega de nuevo. Si se equivoca, no pasa nada. Si acierta, sonrĂe.
Cada dĂa, LucĂa aprende a manejar sus miedos. Sabe que puede pedir ayuda. Sabe que mamá y sus amigos la quieren.
LucĂa aprende que equivocarse es parte de aprender. LucĂa ya no tiene tanto miedo. Ahora, se siente valiente y feliz.
Y asĂ, LucĂa sigue jugando, aprendiendo y creciendo, siempre rodeada de cariño y comprensiĂłn.