Preparativos brillantes
Hoy es el día de Lucas. Lucas tiene cuatro años. Está muy feliz. Se levanta con una sonrisa. Corre al salón. Ve globos azules y verdes. Su mamá cuelga guirnaldas. Su papá pinta un cartel con estrellas. Lucas dice: "Gracias, gracias." Lo dice antes de que empiece todo. Sus ojos brillan.
Lucas tiene una caja de cosas. Saca papel de colores. Saca pegatinas. Saca una caja de brillantina segura. "Quiero cosas divertidas", dice. Su hermana pequeña le ayuda. Juntos recortan formas. Hacen coronas de papel. Hacen sombreros con orejas de conejo. Se ríen. Cortan y pegan. Uno corta de más. Otro pega de menos. Se miran y se ríen otra vez.
El gato se asoma. Ronronea y se cubre de papel. "Ay, papi", dice Lucas entre risas. Papá recoge al gato con cuidado. Todo es suave y alegre. Lucas dice otra vez: "Gracias." Lo dice con la voz chiquita. Todos ayudan. Todos ponen la mesa. Ponen platos de colores. Ponen vasos con rayas. Ponen una fuente de frutas que parece un sol.
La fiesta luminosa
Llegan los amigos. Llegan abuelos. Llegan vecinos con una tarta hecha a mano. La tarta tiene velas azules. Lucas se sienta. Su amiga Sofía trae música. Su amigo Tomás trae maracas hechas con botellas. "Mira", dice Tomás, "hice ruido para bailar." Todos aplauden.
Empiezan los juegos. Juego de buscar estrellas. Juego de contar saltos. Juego de las sombras suaves. Lucas se pone la corona que él mismo hizo. Le queda un poco grande. Se la arregla con una pegatina. Se ve divertido. Se ríe.
La tarta llega. Todos cantan. La canción suena como una nana animada. Lucas cierra los ojos. Pide un deseo. Sopla las velas. Un soplo, dos soplos, y todas se apagan. Aplausos. El corazón de Lucas late contento. Abre regalos. Hay pinturas, papel, y una linterna pequeña. "Para crear historias", dice su papá. Lucas abraza a todos. Dice otra vez, antes de abrirlos: "Gracias." Lo dice con mucha ternura.
Noche de luces y gracias
La fiesta baja el volumen. Las luces se vuelven suaves. Se cuentan cuentos cortos. Se dibujan soles con la linterna. El gato ronronea en el regazo de Lucas. La casa huele a bizcocho. Lucas está cansado. Está contento. Su mamá le pone una manta. Su papá le pone la linterna cerca.
Lucas mira a la familia. Mira a los amigos. Sus ojos se cierran un poco. Susurra: "Gracias." Lo repite, y todos responden con sonrisas. Es una noche tibia. Todo quedó limpio y brillante. Todos recuerdan los versos cortos y las risas. Lucas se duerme soñando con estrellas de papel. La fiesta termina en paz y alegría.