Había una vez una osa llamada Lila. Lila era muy curiosa y siempre quería jugar. Un día, en la jungla, escuchó un sonido raro: ¡pum! ¡pum! ¡pum!
"¿Qué será eso?" se preguntó Lila. "Voy a investigar". Lila caminó y encontró a su amigo el elefante Edi.
"Edi, ¿qué estás haciendo?" preguntó Lila.
"¡Salto de agua!" dijo Edi, mientras saltaba en un charco. ¡Splash! Lila se rió.
"Lila, ven a saltar conmigo," dijo Edi.
"¡Sí!" gritó Lila. Juntas saltaron y ¡splash! El agua voló por todas partes. ¡Qué divertido!
Después, Lila y Edi siguieron su camino. Encontraron a la cebra Zizi.
"¿Qué haces, Zizi?" preguntó Lila.
"¡Pintando rayas!" dijo Zizi. Tenía pintura de muchos colores. Lila la miró y dijo:
"¿Me dejas pintar también?"
"¡Claro que sí!" respondió Zizi. Lila se pintó rayas de colores. ¡Era una osa arcoíris!
Luego, se encontraron con el loro Lolo.
"¡Hola, amigos!" chilló Lolo. "¿Quieren bailar?"
"¡Sí!" dijeron Lila y Edi. Bailaron, saltaron y rieron. Lila se sentía muy feliz.
"¿Qué más haremos?" preguntó Lila.
"¡Una carrera!" propuso Edi. Así que corrieron con Zizi y Lolo. ¡Era una carrera loca!
Al final del día, Lila sonrió. Había jugado, bailado y hecho nuevos amigos. ¡Qué gran aventura en la jungla!
Y así, Lila, Edi, Zizi y Lolo se fueron a casa, contentos y listos para dormir. ¡Qué día tan divertido!