HabĂa una vez una coccinela llamada Lula. Lula era curiosa y divertida. VivĂa en un zoolĂłgico lleno de animales. Pero, ¡shhh! Por la noche, los animales salĂan a jugar.
Una noche, Lula dijo: "¡Vamos a explorar!" Sus amigos, el elefante Paco y la jirafa Rita, la siguieron. "¡Vamos, vamos!", cantaba Lula.
Primero, visitaron a los pingĂĽinos. "¡Hola, Lula!", dijeron los pingĂĽinos. "ÂżQuieres deslizarte con nosotros?" Lula se riĂł y dijo: "¡SĂ, sĂ!" Se deslizĂł por el hielo, girando y riendo.
Luego, visitaron a los monos. "¡Hola, Lula!", gritaron los monos. "¿Quieres balancearte?" Lula sonrió y dijo: "¡Claro, claro!" Se balanceó de rama en rama, como una experta.
DespuĂ©s, Lula vio una luz brillante. "ÂżQuĂ© es eso?", preguntĂł. Era el cocodrilo Pepe, jugando con una linterna. "¡Hola, Lula!", dijo Pepe. "ÂżQuieres jugar a las sombras?" Lula aplaudiĂł y dijo: "¡SĂ, sĂ!" Hicieron sombras en la pared, riendo.
Finalmente, el cielo empezó a clarear. "¡Es hora de volver!", dijo Lula. Todos los animales regresaron a sus lugares. Lula estaba feliz y cansada. "Fue una gran aventura", dijo, mientras bostezaba.
Lula se acurrucó en su hoja favorita. "Buenas noches, amigos", murmuró. Y todos en el zoológico soñaron con nuevas aventuras.
Y colorĂn, colorado, esta historia ha acabado.