Cargando...
Cuento disparatado y absurdo 5/6 años Lectura 7 min.

La gota que quería ser escuchada

Rémi, un zorro curioso, sigue un misterioso "plin" hasta un jardín suspendido donde encuentra una gota especial que solo se animará si alguien la escucha con asombro.

Descargar este cuento en PDF

¡Ideal para compartir o imprimir este cuento!

Descargar el e-book (.epub)

Lea este cuento en su lector de libros electrónicos.

Rémi, un pequeño zorro rufo antropomórfico, alegre y maravillado con ojos redondos brillantes y hocico delicado, pelaje esponjoso con manchas blancas, sentado en el centro; una gota-perla azul brillante en la punta de su nariz, ríe guiñando un ojo. A la izquierda, una gran mariposa de alas moradas con lunares blancos, rostro sonriente y antenas curvadas, bate las alas como abanicos. La rana Trina, verde y regordeta, con un pequeño sombrero de diente de león, está sorprendida y salta hacia la derecha, patas separadas y ojos abiertos. Varias abejas y escarabajos coloridos forman un círculo alrededor de Rémi, aplaudiendo con sus patitas y alas, con expresiones alegres. El jardín colgante flota en el cielo, con parterres circulares de flores gigantes multicolores, raíces y lianas enroscadas, lámparas de luciérnaga doradas colgando y nubes suaves al fondo. Luz cálida de atardecer, sombras suaves, textura de pintura acrílica con pinceladas gruesas y colores saturados. Escena principal: la gota que cae y rebota convertida en perla sobre la nariz de Rémi, momento cómico y tierno en el que todos ríen; plano medio-cercano, ambiente fantástico y ligeramente absurdo. reportar un problema con esta imagen

Capítulo 1: Una gota diferente

En un rincón del bosque, donde las hojas susurran secretos y las piedras saben cantar, vivía Rémi, un pequeño zorro pelirrojo con la nariz siempre inquieta. Rémi tenía las orejas puntiagudas, los bigotes largos y un gusto inmenso por sorprenderse. Lo que más le gustaba era mirar cómo sucedían cosas que nadie esperaba.

Una mañana, mientras el sol se desperezaba entre las ramas, Rémi escuchó un sonido muy curioso: ¡plin, plin, plin! Era como el tic-tac de un reloj, pero más juguetón y redondo.

—¿Quién hace ese ruido tan divertido? —preguntó Rémi, mirando a izquierda y a derecha.

Siguió el sonido hasta el estanque de la rana Trina, pero allí sólo había chapoteos de renacuajos. Siguió el sonido hasta la colina de los caracoles, pero allí sólo escuchó arrastres lentos y pegajosos.

—¡Qué misterio! —susurró el zorro, frunciendo el hocico—. Tengo que encontrar el origen de ese plin, plin, plin.

Rémi caminaba, saltaba y olisqueaba, y cuanto más buscaba, más fuerte sonaba ese ruidito. De pronto, vio una escalera enorme, hecha de ramas retorcidas y flores de colores.

—¡Vaya, una escalera colgante! —exclamó Rémi, sorprendido—. ¿Adónde llevará?

Capítulo 2: El jardín suspendido

Rémi, que nunca decía no a una aventura, subió paso a paso por la escalera, mientras el sonido se volvía aún más claro: ¡plin-plin-plin-PLAC! Al llegar arriba, se frotó los ojos, porque lo que vio era imposible… ¡pero ahí estaba!

Un jardín flotaba en el aire, suspendido por hilos invisibles. Las flores crecían en círculos, los setos bailaban el hula-hula y las margaritas jugaban al escondite con los girasoles.

—¡Oh! —dijo Rémi, asombrado—. ¡Un jardín suspendido y travieso! Esto es incluso mejor que las galletas de miel.

De repente, apareció una mariposa con las alas de lunares morados y una voz cantarina:

—¡Hola, Rémi! Aquí las cosas siempre caen hacia arriba o bailan en la punta de los bigotes —dijo la mariposa, girando en el aire—. ¿Buscas el sonido del plin?

Rémi asintió y olfateó el aire. ¡El sonido venía justo del rincón donde una gran gota colgaba del pétalo de una flor azul, como si no quisiera caer nunca!

—Esa gota lleva tres días colgada —susurró la mariposa—. Todos los habitantes del jardín estamos esperando el momento en que caiga. Pero es una gota muy, muy especial. Sólo cae si la escucha un oído curioso y sorprendido.

Rémi se frotó las patas. ¡Un reto tan tonto como brillante! Se acercó sigilosamente y le habló a la gota:

—Hola, gotita. Soy Rémi, el zorro que se asombra de todo. ¿Quieres caer para que te escuche?

La gota tembló, como si estuviera pensando.

—No sé… —gimoteó, con voz de gotita temerosa—. Tengo miedo de hacer ¡PLON! y que nadie me escuche.

—No tengas miedo, gotita —dijo Rémi, con voz suave—. Si caes, te prometo que haré el ruido más divertido del bosque al escucharte.

Capítulo 3: El salto de la gota

La mariposa llamó a los demás: las abejas, los escarabajos verdes, incluso a la rana Trina que había subido en un globo de diente de león. Todos formaron un círculo alrededor de la flor azul.

—¡Vamos, gotita! —animaban todos, dando palmas con las alas, las patas o incluso con las orejas.

Rémi puso su oreja justo debajo de la gota y cerró los ojos para concentrarse. Se oía el viento, el zumbido de las abejas y el susurro de las hojas. Y, de repente, la gota, muy valiente, se soltó del pétalo.

—¡Voy! —gritó la gota, y cayó en cámara lenta, girando y riendo como una canica acuática.

Y entonces, sucedió lo más gracioso: en vez de hacer ¡PLON!, la gota rebotó sobre la oreja de Rémi, hizo una voltereta en el aire y fue a posarse en la punta de su nariz.

¡PLINC!

Todos se miraron sorprendidos, y después… ¡se echaron a reír! Las abejas zumbaban de risa, la mariposa giraba como loca, y la rana Trina saltó tan alto que casi tocó una nube.

Rémi, con la gota bailando en su nariz, dijo:

—¡Qué cosquillas! ¡Nunca nadie había escuchado un plinc tan saltarín como este!

La gotita, feliz, sonrió y se convirtió en una brillante perla azul. Ahora ya no tenía miedo de caer.

—¡Gracias, Rémi! —dijo ella—. Eres el mejor escuchador de gotas del mundo.

Capítulo 4: El regreso y un secreto

Después de tanta risa y cosquilleo, el sol empezó a esconderse detrás de las copas de los árboles. El jardín suspendido se llenó de luces doradas, como si mil luciérnagas hubieran decidido bailar al mismo tiempo.

—Es hora de volver a casa —susurró la mariposa—. Pero ahora, gracias a ti, Rémi, todas las gotas del jardín saben que caer puede ser divertido.

Rémi bajó por la escalera de ramas, con la perla azul colgando de un bigote, y todos aplaudieron desde arriba. Cuando llegó al suelo, suspiró feliz.

—Hoy he escuchado el plinc más bonito del mundo —dijo, bostezando—. Y creo que mañana buscaré el sonido de una sombra corriendo o de una nube haciendo cosquillas.

Rémi se acostó en su rincón favorito, bajo el gran roble, y la noche lo arropó con una manta de estrellas. Justo antes de dormirse, la perla azul susurró:

—Las sorpresas más bonitas siempre caen cuando se escuchan con los oídos bien abiertos y el corazón curioso.

Y así, en el bosque donde lo imposible sucedía con una sonrisa, Rémi soñó con jardines voladores, gotas saltarinas y risas en el aire. Porque en el mundo de Rémi, todo lo raro era posible… y absolutamente maravilloso.

Sin publicidad 3€ por mes

¿Desea una lectura sin interrupciones? Apoye a Oh My Tales, elimine todos los anuncios y disfrute de otras ventajas incluidas desde 3€ al mes.

Ver los planes y tarifas
Compartir

reportar un problema con este cuento

¿Qué pensaste de este cuento?

Dén su opinión asignando una nota a este cuento según lo que usted y/o su hijo piensan al respecto. ¡Gracias de antemano!

¡Gracias! ¡Su calificación ha sido tomada en cuenta!

El cuestionario: ¿has entendido bien el cuento?

Rincón
Lugar pequeño y recogido donde alguien puede quedarse o esconderse.
Susurran
Hablan muy bajito, casi sin hacer ruido, como un secreto.
Inquieta
Que no está tranquila, se mueve o piensa mucho.
Desperezaba
Se estiraba despacio para despertarse, como hace el sol al amanecer.
Renacuajos
Pequeños animales que son las crías de las ranas, viven en el agua.
Retorcidas
Que están dobladas o enrolladas de forma curiosa.
Suspendido
Colgado en el aire, sin tocar el suelo.
Pétalo
Cada una de las partes suaves y de color que forman una flor.
Cámara lenta
Cuando algo se mueve muy despacio para verlo mejor.
Voltereta
Giro rápido del cuerpo en el aire o en el suelo.
Perla
Bolita brillante y dura que suele salir dentro de un molusco.
Cosquillas
Sensación que hace reír cuando te tocan suavemente.
Zumbaban
Hacían un sonido continuo y vibrante, como las abejas.
Diente de león
Planta con semilla blanca que se vuela como un globo al soplar.
Aplaudieron
Golpearon las manos para mostrar alegría o felicitar.

¡Crea un cuento mágico y único para su hijo!

Cree una aventura personalizada en solo unos minutos donde su hijo se convierte en el héroe. ¡Con nuestra herramienta exclusiva, es fácil, gratuito y divertido!

Crear un cuento

Descargue este cuento:

Descargar este cuento en PDF Descargar el e-book (.epub)

Para leer a continuación en Cuentos locos y absurdos para 5/6 años

¡Recibe nuevos cuentos cada domingo por la noche!

Reciba 7 cuentos emocionantes y cautivadores, adaptados a la edad y gustos de su hijo, cada domingo a las 17h*. ¡Es gratis y garantizado sin spam!
*Correo enviado a las 17h, hora de Europa Central (CET).
No nos gusta tampoco el spam. Así que solo le enviaremos cuentos. Podrá darse de baja cuando lo desee.