En un parque lleno de flores y árboles, un perrito llamado Max estaba muy emocionado. “¡Hoy es el día de la carrera!” dijo Max, moviendo su cola. Sus amigos, la gata Lila y el pato Pipo, estaban listos también.
“¡Vamos a correr!” gritó Lila. “¡Yo soy más rápida!” Pipo se rió, “¡Yo volaré y ganaré!”
La carrera comenzó. Max ladró, “¡Listos, fuera!” Y todos salieron corriendo. Max corría rápido, Lila saltaba y Pipo volaba bajo.
De repente, Lila hizo un salto y aterrizó en un charco. “¡Splash!” ¡Estaba llena de agua! Max se rió, “¡Pareces una rana!”
Pipo, al ver esto, se distrajo y cayó en el charco también. “¡Oh no! ¡Ahora soy un pato mojado!” todos rieron.
Al final, Max llegó primero, pero todos estaban felices. “¡Fue muy divertido!” dijo Lila. “¡Sí! ¡Volvamos a empezar!” respondió Pipo. Y así, siguieron jugando en el parque, riendo y chapoteando en el agua.