El Viaje de Esteban al Espacio
Érase una vez, en un futuro brillante, un mundo lleno de luces y colores. Las casas flotaban en el aire y los coches volaban como pájaros. En este mundo especial, vivĂa un astronauta llamado Esteban. Esteban era valiente y curioso. Siempre miraba las estrellas y soñaba con viajar al espacio.
Un dĂa, Esteban recibiĂł una gran noticia. “¡Esteban, tienes una misiĂłn!”, dijo su amiga Luna, que era una experta en tecnologĂa espacial. “Vas a explorar nuevos planetas”.
Esteban sonriĂł. “¡SĂ! ¡Voy al espacio!”.
SubiĂł a su nave espacial, que se llamaba Estrella Brillante. Era muy moderna y tenĂa luces que parpadeaban y un panel lleno de botones. “¡QuĂ© emocionante!”, dijo Esteban.
La nave despegó. “¡Adiós, Tierra!”, gritó Esteban. Atravesaron nubes suaves y brillantes. “¡Mira, Luna! ¡Las estrellas son tan hermosas!”.
Mientras volaban, encontraron un planeta azul y verde. “¡Vamos a explorar!”, dijo Esteban. La nave aterrizó suavemente.
En el nuevo planeta, habĂa flores que brillaban y árboles que hablaban. “¡Hola, Esteban!”, dijeron los árboles. “¡Bienvenido!”
“¡Gracias!”, respondió Esteban. “¿Cómo se llaman estas flores?”.
“Nos llamamos Estrellitas”, dijeron las flores. “Nos encanta tenerte aquĂ”.
Esteban jugó con las flores y los árboles. Rieron y bailaron juntos. “Este lugar es mágico”, pensó Esteban.
DespuĂ©s de un dĂa lleno de aventuras, Esteban regresĂł a su nave. “¡Gracias, amigos!”, dijo. “Tengo que volver a casa”.
Cuando llegĂł a la Tierra, Esteban sonriĂł. “El espacio es maravilloso, ¡y siempre hay más por descubrir!”. Y asĂ, Esteban siguiĂł soñando con nuevas aventuras. Fin.